

Desde su planta en Córdoba, Iveco anunció un hito para la compañía: el camión más avanzado de la empresa a nivel global dejará de ser importado de Brasil y comenzará a producirse en suelo argentino. Con una inversión de 10 millones de euros, la compañía que fue adquirida en 2025 por el grupo Tata da un paso importante con el que proyecta no solamente a abastecer la demanda del mercado nacional sino también a la exportación.
“Creemos en Argentina, creemos en la capacidad industrial y creemos en nuestra gente. Este resultado no es improvisado, es algo que planificamos”, sostuvo Marcio Querichelli, presidente de Iveco América Latina.
Un año y medio fue el tiempo que tomó conseguir que este camión, que se ubica en la categoría de los superiores a 16 toneladas, llevará finalmente el sello nacional. “Primeramente lo lanzamos. Y ahora estamos dando un paso muy importante. Lo empezamos a fabricar en nuestra planta de Córdoba y lo queremos exportar para todo el mundo. Argentina no es un mercado más para Iveco, es un pilar estratégico para nuestra operación regional. Seguimos creyendo y poniendo nuestras fichas en este mercado, con todos los desafíos que tiene“, enfatizó.
En ese sentido, remarcó que “la mano de obra presente en Córdoba es de altísimo nivel” y ese fue uno de los factores que impulsó a la compañía para apostar por este mercado.
La articulación con proveedores locales
En diálogo con El Cronista, Ricardo Cardozo, CEO de Iveco Argentina, destacó la articulación con proveedores locales para generar más trabajo en la zona, a partir de este paso. “Es un producto que al fabricarlo en Córdoba fortalece y favorece la cadena de valor. El s-way tiene un gran impacto en proveedores locales. El motor es fabricado por nosotros en la planta de FTP“, detalló.

Otra de las innovaciones que trae es la tecnología de emisión que emplea este vehículo pesado. Con el uso de la norma Euro VI, Cardozo sostuvo que “Iveco es pionero y da un paso de liderazgo”, ya que actualmente en el mercado argentino rige la Euro V.
Con este paso estratégico, la planta de Ferreyra apunta a aumentar el volumen de producción y competir en un segmento de mercado en el que actualmente no estaba presente.













