Cierre de ciclos

Albanesi invierte u$s 400 millones y ampliará su capacidad de generación de electricidad

La inversión del Grupo Albanesi será para cerrar el ciclo de sus centrales térmicas de Ezeiza y Río Cuarto. Ya tiene asegurados los fondos con sus recientes emisiones de deuda. En cuántos megawatts crecerá y cuáles serán sus próximos pasos. Qué mira en renovables

El Grupo Albanesi invertirá u$s 400 millones en el cierre del ciclo combinado de dos de sus generadores eléctricas, las centrales térmicas de Ezeiza y la Modesto Maranzana, de Río Cuarto, Córdoba. Las obras, que ya están en marcha, sumarán 275 megawatts (Mw) a una capacidad que, hoy, entre las dos, consolida en 650 megas

"Es un paso muy importante para nosotros, mirando a la compañía a los próximos 10 años", explica Armando Losón (h), titular del grupo. En 2021, agregó, Albanesi emitió más de u$s 600 millones en el mercado de capitales local e internacional, con lo cual se aseguró el fondeo de estas obras, precisó. Esas colocaciones -principalmente, de obligaciones negociables (ON)- fueron la culminación de dos años de un liability management que permitió aliviar la mochila financiera del holding, que tenía un bono internacional con vencimiento fuerte en 2023

Fundado en 1929, Grupo Albanesi es el mayor comercializador de gas natural del país. En 2004, entró al negocio de generación eléctrica, del que hoy es uno de los principales players a escala nacional. Tiene una potencia instalada de más de 1500 Mw merced a 10 centrales, ubicadas en las provincias de Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, La Rioja, Buenos Aires y Río Negro. Abastecen a 3 millones de hogares. Las plantas Ezeiza, Maranzana, Independencia (Tucumán), Frías, La Banda (Santiago), Riojana (La Rioja) pertenecen a su controlada Generación Mediterránea.

Actualmente, la central térmica de Ezeiza cuenta con tres turbinas a gas de 50 Mw cada una. Funcionan a cielo abierto. A partir de los u$s 210 millones que Albanesi invertirá en esta generadora, se sumará una cuarta usina de gas y dos de vapor, que permitirán cerrar los dos ciclos. Además, se agregarán cuatro calderas para generar vapor y un sistema de cañerías de alta presión. Esto permitirá agregar 150 Mw netos adicionales a la red, con una mayor eficiencia. "El plazo de ejecución es de 14 meses. Ya tenemos más del 90% de la obra civil terminada y estamos avanzando a muy buen ritmo", comenta Losón. La puesta en funcionamiento está prevista para octubre de 2023.

En tanto, en la central Modesto Maranzana, de Río Cuarto, la obra civil del cierre de ciclo comenzó en julio y demandará 24 meses de ejecución. Estará activa a mediados de 2024. La generadora, la más grande del grupo en todo el país, hoy produce un máximo de 350 Mw. El proyecto contempla la instalación de una turbina de gas Siemens SGT-800 (TG8), de 50 Mw. Permitirá un ciclo combinado de tres turbinas de gas, mediante la instalación de calderas de recuperación en cada una, que producirán 210 toneladas por hora de vapor y, a su vez, alimentará a una turbina de vapor de 63 Mw. Con la incorporación de estas dos máquinas, Maranzana irá a una capacidad total instalada de 475 Mw. Insumirá u$s 190 millones de inversión.

Armando Losón (h), titular del Grupo Albanesi.

"Esos cierres de ciclo son importantísimos. Pasaremos a tener el 60% de nuestra generación con alta eficiencia. Eran proyectos que habían quedado pendientes de completar", refiere Losón.

Ese delay fue cercano a los tres años. No obstante, Albanesi lo aprovechó para avanzar, por ejemplo, en la adquisición de los equipos. Ya tiene todos los fierros comprados, con lo cual sólo le resta realizar las obras de los cierres

"Pusimos algo de equity inicial para las máquinas. El saldo se financiará con las ON. Lo importante es que, gracias a esto, el 90% de lo que falta pagar es componente local", explica el empresario.

Albanesi había redefinido sus prioridades ya antes de la pandemia, cuando, producto de la crisis del último tramo del gobierno de Macri, cambiaron las condiciones financieras para la Argentina. En 2020, el grupo refinanció más de u$s 100 millones en vencimientos y, el año pasado, canjeó su bono internacional, de u$s 336 millones, a pagar en 2023.

Losón habla de "liability management", no de "reestructuración". "Reestructurar es cuando a uno le venció una deuda y tiene problemas porque no la puede pagar", distingue. El canje tuvo una adhesión del 84% y difirió u$s 330 millones a 2027. "Nos anticipamos a ese vencimiento, no esperamos que llegara. Eso allanó la curva. Dejamos de tener una pared en 2023", grafica.

Con el horizonte financiero despejado y los cierres de ciclo en marcha, ya define los próximos pasos. "Me gusta pensar a la compañía como se piensan las cosas en este sector: a mediano y largo plazo. En energía, no se pueden hacer inversiones por cuestiones de coyuntura", describe. En tal sentido, otro pendiente es un proyecto que también había quedado incompleto: la central de co-generación de Arroyo Seco, Santa Fe. Lanzado en 2018, es una planta de 130 megas para abastecer, principalmente, la demanda de la cerealera Louis Dreyfus. "Está en una situación similar porque ya tenemos el equipo comprado", refiere.

Para después, su hoja de ruta muestra puntos verdes. "En algún momento, entraremos a energías limpias", anticipa. "Nuestra visión es que la generación térmica y las renovables son complementarias, no sustitutas. Apuntamos a que nuestra capacidad de generación en renovables sea proporcional a lo que ocurra en el mercado: si son el 20% de la industria, buscaremos replicar eso", ilustra. Añade que, aún, no hay decisión sobre tecnologías (eólica o solar). "Analizaremos qué convendrá más. Dependerá del lugar, del acceso a la red, entre otras variables", cierra. 

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