Industria automotriz

Además del dólar y los insumos, un inesperado factor le suma incertidumbre a las exportaciones de autos

En los últimos dos años, las automotrices tuvieron un beneficio que les dio competitividad a sus exportaciones. Todavía no se renovó, en un momento clave para definir sus planes de producción de 2024

Además de la inestabilidad del dólar y la imprevisibilidad para recibir insumos por el cepo, hay otro inesperado factor que le pone una incertidumbre adicional a la industria automotriz. A menos de tres meses comenzar 2024, el sector todavía no sabe si contará con la eliminación de las retenciones a sus exportaciones incrementales. Contó con ese beneficio en los últimos dos años y fue una medida del Gobierno que le había dado competitividad a las terminales, que envían al exterior más de la mitad de los vehículos que producen en la Argentina.

Hasta ahora, ese beneficio se había dado por decreto. En octubre de 2021, los entonces ministros Martín Guzmán (Economía) y Matías Kulfas (Desarrollo Productivo) firmaron el que redujo a cero los derechos de exportación por los envíos de autos y partes de 2022 que fueran excedentes a los volúmenes de 2020. Sergio Massa anunció en noviembre del año pasado la renovación para 2023, ya con 2022 como base de cálculo. La firmó en enero.

A hoy, no hay nada firmado y algunas de las principales exportadoras tampoco tienen definiciones de que ocurrirá, al menos, antes de fin de año, reconocieron ejecutivos de tres automotrices en el Sheraton de Mar del Plata, donde se desarrolla el 59º Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).

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Esto todavía no es preocupación para los pilotos de las terminales. Pero sí empieza a generar una inquietud que crece, a medida que pasan los días. Más, a esta altura del año, en la que las automotrices deben definir los planes de producción para el siguiente. Tampoco es un tema menor desde el punto de vista financiero. En un contexto de restricción de divisas, las terminales resignaron dólares destinados a la importación de vehículos y, a cambio, priorizar insumos para la producción, principalmente, de vehículos para exportación. Una mayor, e inesperada, carga impositiva restará competitividad a empresas para las cuales su balanza comercial se volvió vital.

"Con las elecciones, será muy difícil que tengamos alguna novedad", se resignan en la cúpula de una de las automotrices líderes en producción, que este año dio un fuerte salto en sus volúmenes exportados.

"Todavía no hay decreto firmado. Pero la quita de las retenciones a exportaciones incrementales ya está prevista en la Ley de Promoción de la industria automotriz", respondió el CEO de una terminal con uno de los proyectos industriales más fuertes de este momento. La alusión fue a la norma que, promovida por el Gobierno, se sancionó hace un año.

Sin embargo, el beneficio dado por esa ley es sólo para proyectos de inversión nuevos a partir de la vigencia de la ley, categoría en la que, por ahora, califica sólo uno de los modelos fabricados en el país. "La norma no es retroactiva", recuerdan en otra automotriz, que, actualmente, produce en el país dos productos de los cuales el más nuevo se lanzó hace más de dos años.

Brasil es el mayor comprador de vehículos argentinos, con un share, a septiembre, del 64% de las exportaciones. Por ejemplo, los tres vehículos nacionales más vendidos en ese país -Fiat Cronos, Peugeot 208 (Stellantis) y Hilux (Toyota)-, sin el decreto, deberían pagar retenciones por sus envíos incrementales a ese mercado. Lo propio ocurriría con Amarok y Taos (Volkswagen), la pick-up Renault Alaskan y la Frontier de Nissan. También, los utilitarios Kangoo (Renault) y Sprinter (Mercedes-Benz). El único producto que podría calificar por la nueva ley sectorial es la pick-up Ranger, que Ford lanzó este año después de una inversión de u$s 660 milones.

El año pasado, la industria automotriz produjo 536.893 unidades, un 23,5% más que en 2021, y exportó 322.286, un incremento del 24,3%, según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). En nueve meses de 2023, las terminales fabricaron 465.236 autos de pasajeros y vehículos comerciales livianos, 18,1% más que entre enero y septiembre. Las exportaciones, 245.124 unidades, crecieron 6,2 por ciento.

El sector apunta a cerrar 2023 con 600.000 unidades fabricadas y unas 350.000 exportadas. Las proyecciones para 2024, todavía, están recalculando. "De momento, esperamos tener un año similar a este", responde uno de los principales referentes actuales del sector.

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