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Isela Costantini: "La situación es grave y ya nos llegaron notificaciones por default con proveedores"

A un mes de asumir la conducción de la línea aérea estatal, la ex directiva de GM dice que se deben pagar deudas que tienen incluso más de dos años, y que el déficit de la compañía podría en 2015 alcanzar los $ 15.000 millones. La empresa tiene hoy 12.200 empleados, cifra que cree excesiva

Isela Costantini cumple un mes frente a la compañía estatal

Isela Costantini cumple un mes frente a la compañía estatal

Isela Costantini dejó el sillón de CEO de General Motors, donde se transformó en una de las figuras más importantes del mundo empresario local, para hacerse cargo de Aerolíneas Argentinas y ahora, a un mes de comenzar su gestión, ya tiene las primeras impresiones sobre el estado de la aérea de bandera.

Usted sostiene que la empresa finalizará el año con un déficit de $ 15.000 millones.

No digo que necesariamente sea el nivel que se tocará, pero es una estimación. Si tomamos en cuenta los parámetros que queremos lograr y sobre todo lo que nos exige el presidente Macri, ni por cerca podemos pensar en llega a ese nivel. Sería muy importante no tener que pedir ese subsidio.

¿Hay posibilidades reales de lograrlo? ¿Qué prevén hacer?

–Existen grandes chances. Hay muchas cosas que son sencillas y otras más complejas. Esta es una empresa que si no se gestiona desde la crisis y el conocimiento de la situación real de la empresa por parte de los empleados, todo se hace más complejo; no hay conciencia y entonces uno no se preocupa. Cuando no hay conciencia de las cosas uno termina gastando por demás, hasta que se empieza a educar y luego se toman acciones. Acá estamos en la etapa de la concientización y la transparencia que permita ver adónde está parada la empresa.

¿En qué áreas encontraron esos gastos desmedidos?

En todos los lugares donde se mira hay oportunidades. El otro día, por ejemplo, fui a ver el hangar nuevo que se construye en Ezeiza. Entonces le pregunté a la ingeniera quién pagaba la cuenta de ese lugar. La respuesta fue que ella no porque no le llegaba ninguna factura. Este es el tipo de concientización que se debe hacer; no es que porque no llega la cuenta y no debo hacer un cheque no soy responsable. Pero esto no es culpa de alguien en especial ya que esta cultura no había llegado. En la empresa no hay métricas respecto del objetivo de cantidad de pasajeros que queremos alcanzar, de modo de transparentar para todos. Hay compras, incluso, que se podrían ver si son o no justificadas.

¿Esto incluye recortes de algún tipo?

En algunos casos sí. Por ejemplo, dispusimos una baja de 30% en los costo no operativos, que son los que no impactan en la operación, como el área comercial o publicidad, remises o consultores.

¿Y de empleados? Se dieron ya algunos casos, tal vez más a nivel gerencial. ¿Esto puede seguir?

Empezamos de a poco... todavía no está determinado.

¿Cuántos empleados tiene?

Son 12.200

¿Es mucho?

Sí, es mucho, pero lo que todavía no sabemos es cuál es el número ideal. Hubo realmente una necesidad de crecimiento de empleados porque es cierto que también aumentó la flota de la compañía, que en 2008 era de 28 y hoy de 74. Nuestro trabajo es ver si este avance se dio en los lugares que se necesitaba. Con esto no sólo podremos ver la cantidad sino también la calidad de los profesionales.

La gestión anterior decía que Aerolíneas tomaba rutas que el resto de las firmas no quería por ser deficitarias. ¿Las van a mantener?

Estamos evaluando cada ruta, pero no sólo por la ruta en si, sino también por cuestiones como el avión con que se hace o el horario. A veces son interesantes pero en malos horarios, por ejemplo. Hay rutas que se pueden ver como marginales o que pueden tener rentabilidad negativa, pero si con esto se incrementa la economía de una provincia o ciudad, y vemos que su nivel de ocupación va a crecer, entonces estará muy bien. Lo que no se puede es mantener vuelos con ocupación del 40% o 50 por ciento.

¿Hay muchos de estos casos?

No tanto en el mercado doméstico, aunque tal vez aquí sí habría algunos que tendríamos que cancelar, pero no es algo que se mire con gran preocupación. En el internacional hay algunas que sí quedaron como marginales, aunque es algo que se está evaluando. Queremos llegar al déficit cero, pero a la vez seguir conectando cada vez más a los argentinos, a más ciudades. Nos encantaría duplicar la cantidad de vuelos domésticos el año próximo y en eso trabajaremos.

¿Cómo avanzarán con el plan de incorporación de aviones, uno de los puntos fuertes que también les queda como herencia?

Hay un plan que tiene que ver con el compromiso que había tomado la gestión anterior de recibir aviones de Airbus y Boeing. La semana pasada recibimos uno y ya entró en operación. Primero deberemos entender adónde estamos parados hoy con lo que tenemos. Hay algunos aviones que nos gustaría no tenerlos hoy en nuestra flota, hubiéramos preferido otros.

¿Y qué se puede hacer con eso? Hay incluso aviones que compró la gestión anterior que todavía deben recibir.

Estamos analizando qué hacer en este sentido. Deberíamos recibir 20 aviones que quedaron comprometidos. Pero lo que más nos impacta es el nivel del déficit. Todo avión es interesante porque queremos mejorar la conectividad, pero el nivel de deuda que esto arrastra es demasiado alto.

¿Es cierto que les comenzaron a llegar notificaciones de default por parte de proveedores?

La situación es grave y empresas dedicadas al equipamiento aeronáutico o leasing nos mandaron notificaciones de default, una situación que no esperábamos. A Boeing se le deben por ejemplo u$s 110 millones que se deberían haber pagado el año pasado; y otro tanto ocurre con Boeing. Los proveedores en muchos casos son los primeros que se acercaron para conversar sobre la refinanciación de la deuda. Estamos viendo la forma de renegociar o recurrir a algún banco. Contratamos una auditoría externa y en los próximos 45 días nos entregarán una lectura de cómo se entregó la empresa. Por otro lado, justamente hoy –por ayer– se incorporó una nueva persona encargada del departamento de Compras; estamos reestructurando toda esa área y se revisarán todos los contratos y procesos.

¿En cuánto se podrán tener números concretos sobre la compañía?

No tenemos balance, todavía estamos tratando de rearmar los números. El último auditado es de 2013, que estuvo a cargo de KPMG, y todavía está sufriendo para poder cerrar 2014. En cuanto al déficit, incluye no sólo gastos de la operación, sino también deudas que se deberían haber saldado en 2015 e incluso en años anteriores.

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Comentarios2
Están Espiándote
Están Espiándote 02/02/2016 03:58:55

Ñoqui es el funcionario que espera que todo lo resuelva el mercado. En EEUU, país modelo del gobierno, cuando despiden a alguien, el despedido entra al despacho y le pega un tir.o a su jefe. Agradecé gorila que aquí seamos un ejemplo de paciencia

Enrique Castro
Enrique Castro 02/02/2016 10:05:36

Que lujo tener a esta mujer en Aerolineas. Los argentinos apreciaran esto? No lo creo .