

El Gobierno formalizó la actualización de varias monedas, como la de 10 y 20 pesos, con el fin de modernizar el sistema monetario. En esta línea, pretende fortalecer las medidas de seguridad y reducir costos de producción, sin modificar el valor facial de las piezas.
Las monedas que actualmente circulan todavía serán aceptadas en todo tipo de transacciones. Su eventual retiro solo ocurrirá cuando el Banco de México (Banxico) lo determine y lo anuncie oficialmente como parte de un proceso gradual.

Conoce los detalles de los nuevos diseños y evita problemas de dinero. Ten en cuenta que su circulación comenzará en enero de este año.
¿Cómo son las nuevas monedas?
Banxico confirmó los cambios en las monedas de 10 y 20 pesos que podrían comenzar a circular en comercios.
Moneda de 20 pesos
Conservará su forma de 12 lados, con un diámetro de 30 milímetros y un peso de 12.67 gramos. Seguirá siendo bimetálica, con un núcleo de alpaca plateada y un anillo de bronce-aluminio, lo que permitirá mayor resistencia al uso diario.
El reverso mostrará el Templo de Kukulkán, en la zona arqueológica de Chichén Itzá, acompañado de elementos de seguridad como una imagen latente con el número 20. El diseño, propiedad del Banco de México, incluirá además el Escudo Nacional en el anverso y microtextos vinculados al patrimonio cultural.
Moneda de 10 pesos
Mantendrá su diámetro de 28 milímetros, aunque incorporará mayor flexibilidad en los materiales utilizados. Podrá fabricarse con distintas aleaciones tanto en el centro como en el anillo exterior, incluyendo acero recubierto o alpaca, lo que facilitará los procesos de acuñación.
El diseño del reverso seguirá presentando a Tonatiuh, figura central de la Piedra del Sol, preservando la identidad histórica del país. Aunque se ajusten los materiales, Banxico aseguró que la imagen y funcionalidad de la moneda no sufrirán cambios perceptibles para los usuarios.
¿Qué ocurre con las monedas antiguas en México?
Las autoridades reiteraron que no es necesario realizar canjes inmediatos, ya que las monedas actuales y las nuevas coexistirán en circulación durante un periodo indefinido. Cualquier modificación futura relacionada con su retiro o sustitución será comunicada únicamente por el Banco de México a través de los canales oficiales.














