

En esta noticia
La capacidad de generar ingresos recurrentes, monetizar audiencias globales y diversificar fuentes de negocio está impulsando el interés de inversionistas institucionales por los clubes de futbol, una industria que cada vez se asemeja más a una clase de activo que a un proyecto impulsado únicamente por la pasión deportiva.
De acuerdo con un análisis de UBS, el futbol ha evolucionado hacia un modelo de negocio respaldado por flujos provenientes de derechos de transmisión, patrocinios, comercialización de mercancías, explotación de estadios y plataformas digitales, factores que han atraído a fondos de capital privado, gestores de activos y firmas de crédito.
Más del 36% de los clubes que participan en las cinco principales ligas de Europa contaban con respaldo de inversionistas institucionales durante la temporada 2025-2026, según cifras citadas por el banco suizo.
“El futbol es visto cada vez más como un activo escaso con capacidad de generar flujos de efectivo diversificados”, señaló UBS en el reporte The Evolution of Football: From Game to Global Industry.
La magnitud de las audiencias es uno de los principales atractivos. El banco estima que el Mundial de Futbol de 2026 podría involucrar a más de 6,000 millones de personas en todo el mundo y generar alrededor de u$s41,000 millones para la economía global.
El futbol es además el deporte más popular del planeta, con cerca de 5,000 millones de aficionados, muy por encima del cricket, con 2,500 millones; el basquetbol, con 2,200 millones; y el hockey, con 2,000 millones.
Liga Mx busca capital para crecer
La necesidad de financiar proyectos de expansión y fortalecer modelos de negocio también comienza a reflejarse en México.
Recientemente, Mikel Arriola, presidente ejecutivo de la Liga MX y comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, dijo que el circuito analiza alternativas para acceder a capital, incluida una eventual salida al mercado bursátil.
El directivo señaló que la liga, integrada por 18 equipos, tendría una valuación cercana a u$s13,000 millones.
Uno de los proyectos prioritarios para la organización es la eventual centralización y recompra de derechos de transmisión, una estrategia que podría incrementar el valor comercial del campeonato.
“Puede ser positivo porque si los recursos se destinan a infraestructura, mejores estadios, experiencias para el aficionado, desarrollo de talento y, sobre todo, a la centralización de derechos de transmisión, podría ser favorable para la Liga MX y su crecimiento como empresa”, dijo Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia Latinoamérica.
El interés del capital privado también ha comenzado a materializarse en el país. Grupo Ollamani, propietario del Club América y del Estadio Banorte, anunció recientemente una alianza estratégica con General Atlantic para impulsar la expansión y monetización de sus activos deportivos e inmobiliarios.
No son solo equipos de futbol
A nivel global, la participación de inversionistas ha evolucionado más allá de la compra total de equipos. UBS señala que los fondos han optado por adquirir participaciones minoritarias, financiar infraestructura, otorgar crédito respaldado por activos o participar en esquemas vinculados a ingresos futuros.
Entre las operaciones recientes destacan inversiones en clubes como Paris Saint-Germain, Liverpool, Juventus y Chelsea, así como acuerdos para financiar remodelaciones de estadios a cambio de una participación en los ingresos comerciales generados por estos activos.
El creciente apetito coincide con una etapa de expansión económica para la industria. Los 20 clubes con mayores ingresos del mundo generaron un récord de 12,400 millones de euros durante la temporada 2024-2025, impulsados por mayores ingresos comerciales, derechos audiovisuales y explotación de inmuebles.
El futbol femenil emerge como la siguiente oportunidad
Más allá de los clubes tradicionales, UBS identifica al deporte femenil como uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento dentro del ecosistema deportivo.
Tras décadas de menor inversión, las ligas y competiciones femeniles registran un crecimiento acelerado en audiencias, patrocinios y valor comercial.
El Mundial Femenil de 2023 atrajo cerca de 2,000 millones de espectadores y generó aproximadamente u$s570 millones en ingresos. La FIFA espera que esa cifra alcance u$s1,000 millones para la edición de 2027.
Para los inversionistas, el atractivo no radica únicamente en el crecimiento de las audiencias, sino en la calidad demográfica de sus seguidores. UBS destaca que los aficionados al deporte femenil suelen ser más jóvenes, diversos y con mayor poder adquisitivo, características particularmente valoradas por anunciantes y patrocinadores.
La expansión de la cobertura mediática y el creciente interés comercial están ampliando la base de consumidores del deporte, creando nuevas oportunidades para marcas, medios de comunicación y propietarios de equipos.
Sin embargo, el desarrollo del sector requerirá estructuras más sólidas y mayor certidumbre para los inversionistas.
“Se necesitan reglas claras, transparencia, disciplina financiera y una estrategia comercial de largo plazo”, agregó Calzada.














