

Los usuarios de seguros de gastos médicos mayores comenzaron a recortar coberturas, elevar deducibles y migrar a hospitales de menor costo ante el encarecimiento de las pólizas y la incertidumbre por la reforma en discusión, advirtió Erick Ocampo, presidente del comité de gobierno y fianzas de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (AMASFAC).
“Ya lo estamos viviendo, mucha gente está teniendo que ampliar sus deducibles y sus retenciones a través del coaseguro, están teniendo que bajar de calidad de nivel hospitalario”, afirmó en entrevista con El Cronista.
Estos ajustes se dan en un contexto donde la discusión de una nueva ley en materia de seguros de gastos médicos fue aplazada para un mayor análisis por parte de autoridades y el sector.
Alza de hasta 40% en pólizas presiona al mercado
El encarecimiento de los seguros médicos ha sido impulsado por la inflación en servicios de salud, que en los últimos años ha duplicado el nivel de la inflación general.
Ocampo señaló que este componente ha registrado incrementos cercanos a 15% anual, lo que ha derivado en aumentos de entre 20% y 30% en diversas pólizas, e incluso superiores a 40% en el caso de adultos mayores.
“Llevamos ya cuatro o cinco años con 15% de inflación médica. Esto impacta directamente el costo”, explicó.
Ante este escenario, los usuarios han optado por ajustar sus planes para mantener el acceso a servicios médicos privados, aunque con menores beneficios.
Reforma genera incertidumbre en el modelo de seguros
Aunque el sector no ha tenido acceso al documento completo de la iniciativa, sí se conocen algunos de sus ejes, como la transparencia en tarifas hospitalarias y la portabilidad entre aseguradoras.
Sobre este último punto, Ocampo advirtió que se trata de un cambio complejo que requiere un análisis técnico detallado.
“La portabilidad , es un tema muy técnico. Hay que analizar a profundidad y ver cómo el regulador va a supervisar esto”, señaló.
Además, indicó que la reforma podría modificar el modelo de operación actual, en el que las aseguradoras pagan directamente a los hospitales.
“Probablemente lo que vamos a ver es que eso ya no va a ser posible y la compañía aseguradora lo único que tendrá que hacer es establecer montos por padecimiento”, dijo.
Riesgo de presión sobre el sistema público
El representante de AMASFAC advirtió que, si el seguro privado se contrae o limita su comercialización, aumentará la presión sobre el sistema público de salud.
“Si estas medidas hacen que este producto se contraiga este tipo de atenciones van a caer y van a saturar por mucho el sistema de salud pública”, afirmó.
Actualmente, explicó, el sistema público presenta cuellos de botella en la atención especializada, lo que retrasa diagnósticos y tratamientos.
Factores estructurales detrás del encarecimiento
Más allá de la discusión regulatoria, Ocampo subrayó que el alza en los costos responde a problemas estructurales del sistema de salud en México.
Entre ellos, destacó la baja disponibilidad de médicos, la desigualdad en la infraestructura hospitalaria y el envejecimiento de la población.
“México tiene una baja oferta tenemos deficiencia de médicos y una población en envejecimiento”, indicó.
Agregó que el país enfrenta además una caída en la tasa de natalidad, lo que anticipa mayores presiones sobre los servicios de salud en los próximos años.
“Hoy nace 1.7 personas por pareja cuando la tasa de reemplazo es de 2.1. Ya habla de una crisis”, advirtió.
En este contexto, el especialista consideró que cualquier reforma debe analizarse a profundidad para evitar efectos negativos tanto en el acceso a servicios médicos como en la sostenibilidad del sector asegurador.














