

México se mantiene como un referente en la industria energética global y de la sustentabilidad, a partir del inicio de la construcción del proyecto Pacífico Mexinol, de Transition Industries, la planta de metanol con bajas emisiones de carbono del mundo.
Esta planta, que se ubicará en el puerto de Topolobampo, Sinaloa, implica una inversión de u$s 3,300 millones y ayudará a posicionar a México como un actor estratégico para el sector químico, aseguró la Secretaría de Energía.

El proyecto cuenta con el acompañamiento del Gobierno de México, a través de la Secretaría de Economía, en colaboración con los gobiernos estatal y municipal, y establece la construcción de la planta de metanol con emisiones ultra bajas más grande del mundo en su tipo, bajo un modelo orientado a emisiones netas cercanas a cero (Net Zero), mediante el uso de tecnologías de captura de carbono, energías limpias e hidrógeno verde.
¿Para qué sirve el metanol?
El metanol es un insumo clave para múltiples cadenas industriales, utilizado en la producción de materiales, combustibles y productos químicos de uso cotidiano.
En su versión de bajas emisiones, como la que producirá en Sinaloa, se convierte además en un componente relevante para avanzar hacia procesos industriales y energéticos más limpios, detalló la dependencia que lidera Marcelo Ebrard.
Además, de acuerdo con Transition Industries, el inicio de operaciones de la planta está programado para 2030 y tendrá una capacidad de producción de 1.8 millones de toneladas anuales de metanol azul y 350 mil toneladas de metanol verde, lo que fortalecerá la competitividad industrial de México y su integración en cadenas globales de valor.
Este producto tiene una gran versatilidad para la industria química, pues puede utilizarse como anticongelante, solvente, o bien, para tratar agua.
La Secretaría de Economía destacó que durante su etapa de construcción, el proyecto generará alrededor de 6,000 empleos, así como más de 400 empleos permanentes en operación, impulsando el desarrollo económico regional, la formación de talento especializado y el fortalecimiento de proveedores locales.
“Más allá de las cifras, Pacífico Mexinol generará empleo, oportunidades y derrama económica para la región”, dijo el Subsecretario de Industria y Comercio, Vidal Llerenas Morales.
El proyecto usará exclusivamente agua residual tratada, buscando evitar la presión sobre fuentes de agua potable, y cuenta con más de 200 medidas de mitigación ambiental.
Asimismo, incluye programas de desarrollo comunitario, inclusión y fortalecimiento de capacidades locales.
El objetivo es que este proyecto impulse una política industrial orientada a atraer inversiones sostenibles, fortalecer cadenas de valor y generar crecimiento con bienestar, en línea con lo planteado en el Plan México.
El jueves 23 de abril, se llevó a cabo un acto protocolario para celebrar el inicio de la fase de preconstrucción en Topolobampo, Sinaloa.
Desarrollo y controversia local
A pesar del optimismo institucional, el proyecto no ha estado exento de tensiones. Durante el acto protocolario de inicio de fase de pre-construcción el pasado 23 de abril, se registraron manifestaciones de colectivos locales y miembros de comunidades originarias. Los manifestantes han expresado preocupación por el impacto acumulativo de los proyectos industriales en el ecosistema de la bahía, exigiendo que se respeten estrictamente los derechos de consulta y la preservación del entorno marino.
Ante esto, la Secretaría de Economía y la empresa han reiterado que el proyecto generará alrededor de 6,000 empleos durante la construcción y más de 400 puestos permanentes. Además, destacaron que Pacífico Mexinol operará exclusivamente con agua residual tratada, evitando el uso de fuentes de agua potable, y que implementará más de 200 medidas de mitigación ambiental y programas de inclusión comunitaria para garantizar un crecimiento con bienestar en la región.
















