

En su Investor Day celebrado esta semana en el Hyatt Regency Chicago, la dirección de Hyatt Hotels Corporation trazó su itinerario de crecimiento hacia 2028 que coloca a México entre sus mercados prioritarios, a pesar de reconocer abiertamente que “eventos recientes en México” han pesado sobre los resultados del segmento de distribución en 2026.
La directora financiera Joan Bottarini fue directa al respecto: “El impacto del huracán en Jamaica y los eventos recientes en México y Medio Oriente no afectan nuestras perspectivas de crecimiento a largo plazo”. La ejecutiva calificó las disrupciones como temporales y reafirmó los objetivos de crecimiento de entre 6% y 8% anual en número de habitaciones hasta 2028.
Uno de los anuncios con mayor impacto para la región fue el de la expansión del portafolio de tarjetas de crédito co-branded de World of Hyatt. El CEO Mark Hoplamazian mencionó explícitamente a México entre los primeros mercados en la fila, junto con Alemania, España, Reino Unido y Japón. “Estamos en un punto de inflexión para expandir rápidamente el número de tarjetas y las geografías en los próximos 12 a 24 meses”, dijo Hoplamazian.
El segmento todo incluido, liderado por Javier Águila, quien llegó a Hyatt a través de la adquisición de Apple Leisure Group, dueña de las marcas Desire y Secrets, fue otro de los ejes centrales de la presentación. Aguila cifró el mercado total direccionable del segmento en 350,000 habitaciones a nivel global y subrayó que, pese a ser el operador más grande del mundo en su categoría, Hyatt apenas controla 16% del mercado caribeño. “Somos 14,000 habitaciones más grandes que nuestro competidor más cercano, y eso es notable considerando que empezamos en 2013”, afirmó.
Águila destacó el Thompson Los Cabos y los desarrollos de marca Thompson en distintos puntos del país como prueba de que propietarios de alto perfil eligen a Hyatt sin procesos competitivos, atraídos por el tipo de huésped que genera el sistema. “Si combinas un mercado grande y en crecimiento con una plataforma sólida y probada, y con la ambición de construir las mejores marcas, somos muy confiados en el futuro del segmento”, señaló el ejecutivo.
El programa de lealtad World of Hyatt, que incorpora cerca de 1millón de nuevos miembros al año desde sus resorts, muchos de ellos en el Caribe mexicano y el Pacífico, fue presentado como uno de los diferenciadores estructurales frente a competidores. La membresía global creció 78% desde el último Investor Day en 2023, con los miembros gastando en promedio 93% más que los no miembros.
Hyatt y sus socios mexicanos
El caso de Fibra SOMA ilustra en territorio mexicano el modelo que Hyatt presumió ante sus inversionistas en Chicago. El fideicomiso completó la adquisición del Hyatt Regency Ciudad de México el 10 de octubre de 2024, convirtiéndose en el dueño del inmueble mientras Hyatt retiene el contrato de operación y cobra fees sobre los ingresos, sin arriesgar capital propio. La apuesta de SOMA va más lejos: el fideicomiso también desarrolla el Park Hyatt Mexico City en Polanco, con apertura programada para enero de 2027 y reservaciones ya abiertas, lo que lo convertiría en el primer Park Hyatt de la capital.
No es el único ejemplo local del modelo: los hermanos Andrés y Felipe Chico Hernández, hijos de Fernando Chico Pardo, dueño del aeropuerto de Cancún y principal accionista de Banamex, adquirieron junto al fondo KSL los 15 inmuebles hoteleros de Playa por u$s 2,000 millones, asegurando a Hyatt la gestión de 13 de esos activos durante 50 años.
A eso se suma Grupo Hotelero Santa Fe, que desarrolló el Hyatt Regency Ciudad de México Insurgentes como proyecto de nueva construcción.
El optimismo de Hyatt sobre México llega, sin embargo, en un momento en que el mayor catalizador turístico del año está rindiendo menos de lo esperado. A semanas del inicio del Mundial 2026, la ocupación reservada en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey se ubicaba entre 20% y 40%, cuando el sector esperaba superar el 80% en ese periodo.
Lo dicho por Bottarini, como disrupciones temporales que no alteran el largo plazo, cobra un matiz distinto frente a esos números: Hyatt está apostando a una México post-Mundial y post-inseguridad que aún no termina de materializarse en reservas. Analistas del sector coinciden en que la demanda no ha desaparecido, sino que ha mutado, frenada por una combinación de retrasos en visados, aumento en costos de vuelos y precios de entradas.
La empresa también anunció una autorización adicional de u$s 1,000 millones para recompra de acciones, señal de confianza en la generación de flujo de caja libre proyectada entre 2,000 y 2,200 millones de dólares para el periodo 2026-2028.
















