

Después de varios años marcados por la desaceleración del capital de riesgo, las startups latinoamericanas comienzan a encontrar una nueva vía de crecimiento: vender su tecnología a grandes empresas internacionales.
Durante 2025, las adquisiciones de startups de la región por compañías extranjeras crecieron 172% respecto al año anterior y alcanzaron un valor de u$s 4,900 millones de dólares. Además, las fusiones y adquisiciones concentraron el 67% de todas las salidas o ventas registrados en América Latina, lo que se convirtió en la principal ruta de salida para los emprendedores, de acuerdo con el Latin America Venture Capital Report de Cuántico VP.
Uno de los casos más sonados de 2025 fue el de la fintech Maza, que aunque nació en Estados Unidos, fue fundada por emprendedores mexicanos y latinoamericanos y estaba enfocada en la comunidad hispana.
La estadounidense Flex adquirió Maza en una operación de aproximadamente u$s 40 millones de dólares. El objetivo de Flex fue incorporar la base de usuarios y la infraestructura financiera desarrollada por Maza para pequeñas empresas latinas.
También en 2025, Indicium, de Brasil, fue adquirida por Databricks, de Estados Unidos. La startup brasileña especializada en datos e inteligencia artificial fue la primera inversión de Databricks en una startup latinoamericana, según Reuters. Esto muestra el creciente interés de empresas estadounidenses por el talento en IA de la región.
Ya en 2026 ocurrió la adquisición de la colombiana Instaleap por parte de la empresa norteamericana Instacart con el objetivo de adentrarse en el mercado latinoamericano. De entrada, la estadounidense ya tendrá clientes como Waldo’s, Bodega Aurrerá y HEB, que había adquirido Instaleap.
Lilo, el caso más reciente
En ese contexto, recientemente se concretó la adquisición de Lilo, una startup de inteligencia artificial chilena fundada en 2023 por los emprendedores Javier Araya y Nadine ElAshkar, por parte de la estadounidense Inn-Flow, especializada en soluciones financieras y operativas para la industria hotelera.
La operación coloca a la empresa como uno de los casos más recientes de tecnología latinoamericana que logra escalar y ser integrada por un jugador estadounidense.
Mientras que una startup latinoamericana tarda, en promedio, 11.9 años en concretar una adquisición estratégica, Lilo alcanzó ese objetivo en menos de tres años desde su fundación.
La compañía desarrolló herramientas de inteligencia artificial para automatizar los procesos de compras de hoteles y, antes de su venta, ya operaba con más de 400 hoteles en Estados Unidos y Canadá. Según la empresa, su plataforma permite reducir hasta un 80% el tiempo destinado a procesos de procurement y disminuir hasta un 7% el costo total de los insumos.
“Que una empresa estadounidense consolidada haya buscado integrar nuestra tecnología demuestra que desde Latinoamérica sí se puede construir software de nivel mundial para competir en el mercado más exigente del planeta”, afirmó en un comunicado, Javier Araya, cofundador de Lilo, quien concretó con esta operación su tercer exit en los últimos 15 años.
Para Inn-Flow, fundada en 2009 y con sede en Carolina del Norte, la adquisición busca acelerar la incorporación de inteligencia artificial a su plataforma para integrar en un solo sistema la contabilidad, la gestión laboral y el procurement hotelero. Actualmente, la empresa trabaja con más de 1,000 hoteles en Estados Unidos, cuenta con más de 150 colaboradores y registra una tasa de retención de clientes de 98%.
La operación también mantiene el desarrollo tecnológico en América Latina. Aunque Lilo estableció su casa matriz en Nueva York, creó su centro de ingeniería en Santiago de Chile, desde donde opera un equipo distribuido entre América, Europa y Asia que continuará trabajando tras la integración.
El fortalecimiento del talento tecnológico regional acompaña esta tendencia. De acuerdo con datos de Deel, la contratación de perfiles tecnológicos en Latinoamérica creció 35% en 2023, impulsada por la demanda de multinacionales y startups de Silicon Valley, un entorno que abre nuevas oportunidades para que empresas de la región desarrollen productos con alcance global.

















