El modelo de compra ahora y paga después (BNPL, por sus siglas en inglés) comienza a transformar su mercado en México. Cuando surgió en el país, hace apenas unos años, el modelo fintech estaba enfocado en financiar bienes duraderos, como ropa y electrónicos, o tickets altos en categorías como viajes. Ahora se abre paso en un segmento de gasto menor, pero mucho más frecuente: la despensa.
La tendencia responde a un cambio en los hábitos de consumo y a la búsqueda de alternativas de financiamiento entre una población con acceso limitado al crédito tradicional. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, apenas el 11% de los adultos en México cuenta con una tarjeta de crédito, mientras más de 60 millones de personas permanecen fuera de este mercado.
En ese contexto, las cadenas de autoservicio han comenzado a incorporar opciones de pago diferido. En los últimos meses, Walmart y Soriana integraron el esquema de pagos a plazos de Aplazo en sus tiendas, acercando este tipo de financiamiento al momento de realizar las compras de alimentos y productos básicos.
Según datos de Aplazo, el ticket promedio de las compras de despensa financiadas mediante su plataforma asciende a MXN $1,585 pesos y los clientes regresan a utilizar este método de pago, en promedio, tres veces al año, lo que sugiere que el BNPL empieza a utilizarse para gastos recurrentes y no únicamente para adquisiciones esporádicas, con un ticket mayor.
La empresa señala que este crecimiento se concentra principalmente en zonas urbanas como el Valle de México, Puebla, Cancún y Tijuana.
Alexander Wieland, cofundador y Chief Revenue Officer de Aplazo, explicó en un comunicado que la expansión responde a una diversificación de las categorías donde los consumidores buscan financiamiento. “Empezamos muy enfocados en categorías de calzado, ropa, deporte y belleza. Ahora nos extendemos a supermercados, a aerolíneas, a salud y a cadenas de autobuses”, comentó.
Actualmente, la fintech opera con más de 15,000 comercios afiliados y reporta alrededor de 300,000 descargas mensuales de su aplicación.
En abril de este año, Kueski Pay, el principal competidor de BNPL de Aplazo, también estableció una alianza con la cadena de supermercados Chedraui para financiar únicamente compras online.
“Ampliar el acceso a pagos en quincenas en el comercio electrónico permite ofrecer una experiencia de compra más conveniente y mayor control sobre cómo se distribuye el gasto a lo largo del tiempo. Esta alianza nos permite seguir integrando este tipo de soluciones en los espacios donde las personas ya compran, de forma cada vez más simple y cercana”, señaló Lisset May Cervantes, vicepresidenta senior de ventas en Kueski en el comunicado de la alianza.
Kueski Pay presume que cerca del 40% de los principales comercios electrónicos integran su solución. La fintech asegura que ha respaldado cerca de 40 millones de préstamos en el país y registra alrededor de un millón de descargas mensuales en Android.
El objetivo de Kueski con la alianza con Grupo Comercial Chedraui es fortalecer su presencia en el sector retail y consolidar el BNPL como una alternativa cada vez más integrada a la experiencia de compra en línea en México.
La categoría de supermercados se mantiene como uno de los principales espacios de consumo para las familias mexicanas, con un peso relevante dentro de su gasto cotidiano. En este contexto, la incorporación de nuevas alternativas de pago en el canal digital responde a una necesidad creciente de contar con mayor control y planeación sobre el uso del ingreso.
El cambio en el perfil del consumo también sigue una tendencia internacional. En Estados Unidos, casi tres de cada diez usuarios de BNPL ya utilizan este tipo de financiamiento para comprar despensa, una proporción que se ha duplicado en los últimos dos años. Entre la Generación Z, la adopción es aún mayor: 38% ha financiado alimentos mediante este esquema, de acuerdo con LendingTree.
Para las empresas del sector, el potencial de crecimiento sigue siendo amplio. Research and Markets estima que la industria BNPL en México alcanzó un valor de 4,560 millones de dólares en 2024, tras registrar una tasa de crecimiento anual compuesta de 54.5% entre 2021 y 2024. Las proyecciones apuntan a que el mercado podría superar los 18,000 millones de dólares hacia el inicio de la próxima década.
La incursión del BNPL en el supermercado también anticipa una nueva competencia entre fintech y retailers por captar al consumidor en una de las categorías de mayor frecuencia de compra. A diferencia de los bienes duraderos, la despensa genera transacciones constantes, lo que abre la puerta a una mayor recurrencia de uso y a nuevos modelos de fidelización basados en crédito digital.
















