

La discusión sobre el financiamiento de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en México suele centrarse en la falta de crédito. Sin embargo, para la fintech chilena Xepelin, el principal problema está antes: la capacidad de las empresas para administrar su flujo de efectivo, anticipar riesgos y tomar decisiones con información en tiempo real.
Esa es una de las principales conclusiones del segundo Estudio de Madurez Financiera elaborado por la compañía, el cual muestra que las empresas mexicanas comienzan a fortalecer sus procesos financieros, aunque todavía enfrentan retos importantes para dar el salto hacia una gestión estratégica.
Alejandro Toiber, country manager de Xepelin en México, explicó a El Cronista que la investigación nació para entender por qué una gran proporción de las pymes desaparece durante sus primeros años de operación.
“Muchas veces las empresas mueren, no por malas ideas o malos negocios, sino sencillamente porque las empresas se ahogan y no saben gestionar sus riesgos financieros”, afirmó en entrevista.
El estudio identifica cuatro niveles de madurez financiera, desde empresas con una gestión reactiva hasta organizaciones con capacidades estratégicas apoyadas por tecnología e inteligencia artificial. Durante el último año, el mayor avance se observó en las compañías que dejaron atrás el nivel más básico para adoptar procesos más organizados.
“Muchas de las empresas que reaccionaban, que estaban en el peor nivel de madurez financiera en nuestro estudio, subieron a un nivel organizado”, señaló Toiber. “Lo que nos enseña es que las empresas están dándose cuenta de estos riesgos”.
Para el directivo, este avance responde al entorno económico más incierto y a la necesidad de contar con herramientas que permitan anticipar problemas de liquidez en lugar de reaccionar cuando ya ocurrieron.
“La madurez financiera no es ningún lujo para las compañías; es la diferencia entre una empresa que aguanta y la que se queda en el camino”, sostuvo.
Los pendientes de las pymes
Pese a la mejora observada en el estudio, Xepelin identifica tres áreas donde las empresas aún presentan rezagos: elaboración de presupuestos, proyecciones de flujo de efectivo y uso de tecnología para la gestión financiera e impuestos. Actualmente, apenas poco más de la mitad de las empresas realiza presupuestos formales de ingresos y gastos.
Para Toiber, el cambio tecnológico está reduciendo una de las principales barreras históricas para las pymes.
“Hoy en día son sistemas gratuitos o con un costo muy bajo que te permiten integrar tu información de manera automática y en tiempo real y te dan inteligencia de negocio también en tiempo real”, apuntó.
La IA pasa de generar datos a recomendar decisiones
En ese proceso, Xepelin considera que la inteligencia artificial está modificando la forma en que las empresas administran sus finanzas.
Según Toiber, la diferencia ya no consiste únicamente en tener acceso a información, sino en recibir recomendaciones sobre cómo actuar frente a posibles problemas de flujo de caja, clientes morosos o necesidades futuras de financiamiento.
“La tecnología hoy en día te puede dar los datos de tu empresa, pero la inteligencia artificial te puede ayudar a decidir qué hacer con ellos y, sobre todo, hacerlo en tiempo real”, explicó.
Bajo esa lógica, la fintech busca posicionarse más como una plataforma de gestión financiera que únicamente como un proveedor de crédito.
“Solo financiamiento, sin tener inteligencia de negocio, sin tener visibilidad, sin tener capacidad de decisión y sin tener toda esta madurez financiera, normalmente no te va a alcanzar para llegar a donde tú quieres estar”, añadió.
México concentra seis de cada diez clientes de Xepelin
Fundada en Chile en 2019, Xepelin llegó a México a finales de 2020 y actualmente atiende a más de 65,000 empresas entre ambos mercados. El país representa alrededor del 60% de su base de clientes, lo que lo convierte en su operación más relevante.
Además de productos para cuentas por cobrar, cuentas por pagar y crédito empresarial, la empresa prepara nuevos servicios financieros, entre ellos soluciones para nómina, tarjetas corporativas y cuentas de depósito, sujetas a autorizaciones regulatorias.
Para 2026, la meta de la startup es incrementar en 50% su base de clientes en México, compartió Toiber.

















