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El Servicio de Administración Tributaria (SAT) confirmó que combatirá uno de los fraudes más lucrativos del país: las redes dedicadas a la compra y venta de facturas apócrifas. Esta práctica, que permite a empresas y personas físicas simular gastos para reducir impuestos de forma ilegal, genera pérdidas millonarias para el erario público.

Por ello, el Plan Maestro 2026, presentado este lunes 26 de enero, anunció que la autoridad tributaria combinará por primera vez tecnología de última generación para erradicar este delito.

El SAT enviará notificaciones automáticas a quienes compraron CFDI declarados como no verdaderos y les dará un mes para corregir o enfrentar cobro coactivo.
El SAT enviará notificaciones automáticas a quienes compraron CFDI declarados como no verdaderos y les dará un mes para corregir o enfrentar cobro coactivo. Fuente: ShutterstockShutterstock

“Tienes 30 días o te cobramos”: el ultimátum del SAT a quienes compraron facturas falsas

A partir de ahora, el SAT implementará procesos de revisión inmediatos y automatizados para identificar a quienes adquirieron Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) que fueron declarados como no verdaderos.

Estos documentos fraudulentos, emitidos por empresas fantasma o “factureras”, permitieron a contribuyentes deshonestos inflar artificialmente sus deducciones y reducir su carga tributaria de manera ilegal.

La mecánica será implacable: una vez detectada la irregularidad, el contribuyente recibirá una notificación formal a través del buzón tributario con el listado de facturas cuestionadas y el plazo de 30 días para presentar documentación que acredite la materialidad de las operaciones o, en su defecto, presentar declaraciones complementarias corrigiendo las deducciones indebidas.

Quienes ignoren esta oportunidad de autocorrección enfrentarán procedimientos de cobro coactivo, embargos precautorios e incluso denuncias penales si los montos involucrados superan los umbrales establecidos en el Código Fiscal de la Federación.

Inteligencia artificial contra factureros: auditorías láser que solo atacan a evasores

Atrás quedaron las revisiones masivas e indiscriminadas que agobian por igual a contribuyentes cumplidores y evasores. El Plan Maestro introduce esquemas de fiscalización inteligente basados en algoritmos de aprendizaje automático, análisis de grandes volúmenes de datos y detección de patrones sospechosos que permitirán concentrar sus recursos en quienes defraudan.

Estos sistemas analizarán millones de transacciones, cruces de información, declaraciones y comprobantes fiscales para identificar comportamientos anómalos: empresas que reportan gastos desproporcionados respecto a sus ingresos, cadenas de facturación circular entre proveedores fantasma, contribuyentes que deducen operaciones con empresas sin capacidad material o económica para prestar los servicios facturados, y otras señales de alerta que delatan esquemas de evasión.

La autoridad tributaria garantiza que estos criterios de selección para auditorías serán transparentes y objetivos, eliminando la discrecionalidad y el acoso fiscal que en el pasado afectó a contribuyentes legítimos.

El mensaje es claro: quien cumple correctamente sus obligaciones no tiene nada que temer; las revisiones se enfocarán exclusivamente en irregularidades detectables y verificables.

El organismo usará algoritmos para detectar patrones de evasión y concentrar fiscalizaciones en contribuyentes que simulan gastos con empresas fantasma, evitando el acoso a los cumplidos.
El organismo usará algoritmos para detectar patrones de evasión y concentrar fiscalizaciones en contribuyentes que simulan gastos con empresas fantasma, evitando el acoso a los cumplidos.fizkes

El SAT también llegará a tu ciudad: 9 estados estrenan oficinas

Por otro lado, el Plan Maestro confirmó que habrá una expansión territorial que llevará los servicios del SAT a regiones históricamente desatendidas. De hecho, se anunció que el organismo tributario abrirá nuevas oficinas de atención en Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo y Yucatán.

Esta inversión en infraestructura física responde a una demanda constante de empresarios y personas físicas que recorrían cientos de kilómetros para realizar trámites presenciales o enfrentaban saturación crónica en las 166 oficinas existentes.