

El Presupuesto de Egresos de la Federación del año entrante propone un gasto de MXN $1.03 billones para los programas sociales prioritarios, lo que representa tres veces el monto registrado al arranque de la Cuarta Transformación, es decir, en 2019.
Este gasto, sumado a un monto de MXN $1.84 billones en pensiones y jubilaciones restan flexibilidad al gasto público, de acuerdo con el Examen de la Situación Económica de México al Tercer Trimestre de este año, elaborado por Banamex.

En este sentido, el banco advierte que si bien el gasto en apoyos sociales, pensiones y jubilaciones atienden objetivos que buscan redistribuir la riqueza, su carácter permanente y en algunos casos, constitucionalmente protegidos, incrementa las presiones para el Estado para destinar dinero de forma obligatoria, sin contar con una estructura de financiamiento claramente identificada.
“La presión reduce el margen para ajustar el presupuesto y desplaza una parte creciente de la consolidación hacia la inversión pública y otros componentes productivos del gasto”, advierte Banamex.
Impacto esperado del Bienestar
Como consecuencia del incremento en el gasto en pensiones, jubilaciones y apoyos sociales, el gobierno requerirá pedir prestado más dinero, de acuerdo con la expectativa de Banamex.
El próximo año, según el presupuesto, el gasto corriente subirá 4.4% real y las pensiones aumentarán 4.6%, mientras que el costo financiero, es decir, los intereses más el servicio de la deuda aumentará de 3.7% en 2026 a 4% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2027.
“Aunque la inversión física se mantiene en 2.6% del PIB durante 2027, la trayectoria oficial la reduce a 1.8% en 2028 y a 1.5% en 2032”, advierte el documento de Banamex.
En este sentido, Banamex advierte que es “poco factible” que el gasto programable del Gobierno Federal baje en línea con lo que espera la Secretaría de Hacienda a partir de 2028, debido a las crecientes presiones provenientes de los programas sociales, servicios personales y las aportaciones que hace el Gobierno Federal a Pemex.
“La consolidación de mediano plazo vuelve así a utilizar la inversión pública como variable de ajuste, que de materializarse, tendrían implicaciones adversas para el crecimiento económico potencial”, señala el Banamex.
La expectativa es que a partir de esas presiones el Gobierno Federal tenga que pedir prestado el equivalente a 4.3% del PIB en 2026, 4.2% en 2027 para alcanzar a cubrir sus gastos.
Para Banamex, esto representa 0.2 puntos porcentuales más que lo previsto por Hacienda y tendrá un impacto en la deuda total del país.
Al cierre de este año, Banamex proyecta que la deuda total del país ascienda a 54% del PIB y suba ligeramente a 55% el año entrante, pero para 2031, el monto total de la deuda sería de 60.8%, frente a un estimado de 56.5% de la Secretaría de Hacienda.














