

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Banco de México podrían tomar rumbos separados en la política monetaria de cada uno: analistas financieros prevén alzas para las próximas reuniones de la Fed, mientras que en México anticipan que la tasa de interés referencia del país no se moverá al menos hasta que termine este año.

Por una parte, Katia Goya, directora de Análisis de Economía Internacional de Banorte, adelantó que la Fed podría realizar dos incrementos adicionales de 25 puntos base, uno ante de que termine el año y uno más en enero de 2027.
Goya explicó que la expectativa responde a una trayectoria inflacionaria en Estados Unidos que todavía muestra presiones relevantes, con algunos meses por encima del 4% y un cierre de año cercano al 4.5%, escenario que mantiene abierta la puerta para nuevos ajustes monetarios por parte del banco central estadounidense.
La especialista abundó que el banco central estadounidense, que lidera Kevin Warsh, podría aprovechar la reunión de octubre para evaluar la evolución de los mercados y de los indicadores económicos antes de implementar nuevos movimientos.
En la última reunión, que se realizó el 16 de septiembre, la Fed subió la tasa referencial en 25 puntos base, que tiene el objetivo de fortalecer la estabilidad de los precios.
Katia Goya explicó que el banco central mantiene el compromiso de conducir la inflación hacia su objetivo de 2%, en un entorno donde persisten presiones inflacionarias.
“El hecho de ver este incremento en tasas a poco tiempo de las elecciones de medio término, con la puerta abierta para alzas adicionales, ha dejado sobre la mesa este claro compromiso por parte de (Kevin) Warsh y de los miembros del Banco Central para cumplir con el objetivo de estabilidad de precios”, señaló.
Banxico mantendrá la tasa
Los analistas de BBVA Research adelantan que pese al alza de la Reserva Federal en la última reunión, el Banco de México ignorará el ciclo al alza de la Fed, pues en México existen condiciones divergentes en la demanda y darán espacio a la Junta de Gobierno para permitir que el diferencial de tasas se reduzca por debajo de su mínimo histórico.
Para Carlos Serrano, Iván Fernández y Javier Amador, analistas económicos del banco de origen español, el comportamiento ordenado del peso, incluso cuando el diferencial ha caído a 250 puntos base, respalda esta perspectiva.
“Por tanto, las condiciones internas seguirán siendo el principal factor determinante de las decisiones de política monetaria de Banxico: una mayor actividad económica en el segundo trimestre ha restado fuerza a los argumentos a favor de una mayor flexibilización, mientras que la persistente holgura económica y la moderación gradual de la inflación de servicios subyacentes ofrecen pocos motivos para endurecer la política”, señalan los analistas de BBVA.
Sin embargo, advierten que la postura del Banxico podría cambiar si la Fed realiza un ciclo más agresivo de alzas.
“Una respuesta de la Reserva Federal sustancialmente más agresiva ante la inflación persistente probablemente endurecería de manera significativa las condiciones financieras globales y podría obligar a Banxico a replantear su postura”, señala BBVA Research.
“Por el momento, la Junta parece cómoda con la tasa de política monetaria en su nivel actual —ampliamente neutral— y seguimos esperando que se mantenga en el 6.50% hasta finales de año”, especulan.
Banamex advierte riesgo
Paulina Anciola e Iván Arias, analistas de Banamex, señalaron que la última minuta de política monetaria, el Banco de México cambió la guía de la política monetaria, al señalar que las decisiones dependerán del “proceso desinflacionario y el comportamiento esperado de sus determinantes, incluyendo el traspaso del tipo de cambio a los precios del consumidor, las condiciones de holgura y las expectativas de inflación”, aunque la decisión conlleva riesgos.
El Banxico añadió una frase que confirma el desacoplamiento entre Banxico y la Reserva Federal, al señalar que dadas las condiciones de las economías de Estados Unidos y México, los incrementos de tasa que realice la Reserva Federal no tendrían que llevar mecánicamente a Banxico a reflejarlos en México.
“Esto nos parece un mensaje con sesgo acomodaticio y poco cauteloso dado el panorama de incertidumbre y volatilidad elevadas que prevalece. Desde nuestra perspectiva, el sesgo de la mayoría de la Junta estaba inclinado hacia evaluar recortes a la tasa, ante los niveles de holgura en la economía que ellos estiman. Sin embargo, el giro hacia mayor restricción en Estados Unidos y otras economías avanzadas, limitaría los márgenes para llevar a cabo recortes”, advierten los analistas de Banamex.













