

La familia Slim aprovechó el repunte de los precios del petróleo impulsado por el conflicto en Medio Oriente para monetizar parte de sus inversiones energéticas en Estados Unidos.
Control Empresarial de Capitales, su vehículo de inversión, vendió este año aproximadamente 497 millones de dólares en acciones de PBF Energy y cerca de 40 millones adicionales al reducir su posición en Talos Energy, con sede en Houston. Las acciones de PBF casi se duplicaron en el contexto del conflicto entre Estados Unidos e Irán, y la familia redujo su participación en más de un tercio, según datos de Bloomberg.
Las operaciones más relevantes se concentraron en marzo, y las más recientes ocurrieron el 7 de abril, cuando PBF cotizaba hasta 47.50 dólares por acción, un 70% por encima de su valor al cierre de 2025.

Arturo Elías Ayub, yerno de Carlos Slim y portavoz de la familia, fue claro al explicar la decisión: “Las empresas están funcionando bien, pero nuestra posición había crecido demasiado y era un buen momento para vender a un buen precio. Esto no representa un cambio en la estrategia”.
Cuál es la estrategia a largo plazo de Carlos Slim para multiplicar sus millones
El movimiento no es improvisado. Control Empresarial de Capitales compró sus primeras acciones de PBF durante la pandemia, cuando los precios tocaron fondo, y cosechó ganancias en 2022 tras la reapertura económica y la invasión rusa a Ucrania. En 2026, la tensión en Medio Oriente fue el nuevo catalizador: las acciones de PBF y Talos subieron más de 30% en lo que va del año.
En esta ocasión, la familia vendió acciones de PBF a precios hasta 268% superiores a los que pagó en 2025. En el caso de Talos, es la primera vez que reduce su participación desde que se incorporó como accionista en 2023.
Slim mantiene más de 1,300 millones de dólares invertidos en el sector energético
A pesar del volumen de las ventas, Slim no abandona el sector. Sus participaciones restantes en ambas compañías están valuadas en más de 1,300 millones de dólares. Talos, además, tiene presencia en Zama, uno de los campos petroleros más prometedores del Golfo de México, lo que añade valor estratégico más allá de la cotización bursátil.
Con un patrimonio de 130,000 millones de dólares —lugar 15 del índice de multimillonarios de Bloomberg y el más rico de América Latina-, Slim acumula en 2026 ganancias adicionales de unos 19,000 millones de dólares. Las ventas petroleras no debilitan su posición: son, una vez más, una muestra de su capacidad para leer los ciclos del mercado y actuar en el momento preciso.














