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El sistema financiero mexicano enfrenta una bomba de tiempo silenciosa que amenaza con desmantelar su seguridad digital, advierte un experto en ciberseguridad.
Si los bancos, fintechs y procesadores de pagos no migran de inmediato hacia un blindaje más avanzado, la llegada de la computación cuántica —prevista para finales de esta década— dejará expuestos los ahorros, contraseñas y datos de tarjetas de millones de usuarios. No se trata de un riesgo futurista: las mafias cibernéticas ya están recolectando información encriptada hoy con el único plan de descifrarla y vaciar cuentas en cuanto tengan estas supercomputadoras en sus manos.
Ante ello, la banca mexicana comenzó a planear inversiones y estrategias de seguridad postcuántica para proteger pagos, transferencias y datos financieros ante la eventual llegada de computadoras cuánticas capaces de romper los sistemas de cifrado actuales, afirmó Santos Campa, vicepresidente de Futurex.
El especialista explicó que el riesgo no se limita al sector bancario, sino que alcanza a toda la información protegida mediante algoritmos criptográficos tradicionales.
“Lo que se está haciendo a nivel institucional en el sector bancario es trabajar en estrategias de postcuántum. Más allá de pensar que ya existen computadoras cuánticas, se trata de preparar la información y la encriptación para estar listos cuando llegue ese momento”, dijo en entrevista con El Cronista.
La advertencia cobra relevancia después de que bancos centrales de las economías del G7 han alertado sobre los riesgos que la computación cuántica podría representar para la estabilidad financiera y la seguridad de los sistemas de pago.
Campa explicó que uno de los principales desafíos es el modelo conocido como “Harvest Now, Decrypt Later”, mediante el cual ciberdelincuentes almacenan actualmente información cifrada con la expectativa de descifrarla cuando existan capacidades cuánticas suficientes.
“Muchos hackers ya están almacenando información y están esperando que llegue el momento del cómputo cuántico para poder extraer datos de tarjetas de crédito, información bancaria y otros datos confidenciales”, señaló.
De acuerdo con el directivo, información como números de tarjetas, datos de chips bancarios, registros de transacciones y otra información sensible podrían convertirse en objetivos de este tipo de ataques si las instituciones no actualizan sus mecanismos de protección.
México entra en fase de planeación
Santos Campa indicó que durante 2026 la banca mexicana se encuentra principalmente en una etapa de planeación y evaluación de inversiones para implementar tecnologías de seguridad postcuántica.
“Ya se está haciendo la inversión en algunos casos y en otros se está buscando la plataforma que permita hacerlo de manera ágil”, comentó.
Añadió que la situación es similar a la observada en otros mercados latinoamericanos de gran tamaño, como Brasil, donde también se desarrolla un proceso de adopción gradual de estas tecnologías.
El ejecutivo destacó que actualmente ya existen algoritmos postcuánticos disponibles para comenzar las migraciones sin necesidad de esperar a que la computación cuántica alcance una madurez comercial.
La carrera contra el tiempo
Para las instituciones financieras, la transición hacia infraestructuras resistentes a ataques cuánticos dependerá del volumen de información que deba protegerse y de la complejidad de las migraciones tecnológicas.
“2026 es el mejor momento para empezar a trabajar en esto, con mayor calma y con mayor estrategia”, afirmó.
Según explicó, las organizaciones deben evaluar cuánta información podría estar expuesta, cuánto tiempo requerirá migrar sus algoritmos de cifrado y qué infraestructura tecnológica será necesaria para implementar la nueva protección.
La creciente digitalización de los servicios financieros, así como el aumento de operaciones realizadas mediante transferencias electrónicas y sistemas de pago instantáneo, incrementan la necesidad de fortalecer las capacidades de ciberseguridad de forma anticipada.
2029, la fecha que sigue la industria
Campa señaló que uno de los referentes más observados por la industria es el objetivo planteado por Google de desarrollar hacia 2029 una computadora cuántica con capacidad suficiente para vulnerar algoritmos criptográficos ampliamente utilizados, como RSA.
“Una fecha importante a considerar sería este compromiso que hizo Google del 2029. Coincide bastante con los roadmaps que hemos estado revisando las personas que trabajamos en ciberseguridad”, sostuvo.
Aunque las primeras computadoras cuánticas no estarán disponibles para usuarios comunes, sino para instituciones, centros de investigación y gobiernos, el especialista advirtió que su sola existencia podría representar un riesgo para organizaciones financieras de todo el mundo.
“El hecho de que ya exista esa capacidad expone un riesgo para todas las instituciones financieras”, concluyó.
Finalmente, recomendó a bancos, fintechs y procesadores de pagos iniciar cuanto antes sus estrategias de transición hacia esquemas de seguridad postcuántica para evitar que la evolución tecnológica se convierta en una vulnerabilidad futura.















