

Grupo Financiero Banorte (GFNorte) cerró el tercer trimestre de 2026 con una utilidad neta de 15,658 millones de pesos, un avance de 20% frente al mismo periodo del año pasado y un 1% arriba del trimestre inmediato anterior.
Detrás de este salto, el combustible principal fue la colocación: la cartera de crédito total escaló un 11% anual para plantarse en los 1.33 billones de pesos. Para Carlos Hank González, presidente del Consejo de Administración del grupo, la clave ha estado en combinar la expansión física con la digitalización.
“Seguimos ampliando nuestra presencia en México con más sucursales y al mismo tiempo, impulsando la innovación tecnológica para construir una banca cada vez más cercana, accesible y capaz de responder a las necesidades de las familias mexicanas”, apuntó el directivo, destacando que la confianza de los clientes sigue estimulando la captación.
La diversificación interna también hizo su parte en los primeros nueve meses del año. Mientras la banca comercial creció un 7% en su utilidad neta, las piezas de mayor dinamismo fueron Afore, que avanzó 11%, y Pensiones, con un brinco de 31%.
El consumo no frena
A nivel de carteras, las familias mexicanas mantuvieron la demanda de financiamiento. El segmento de consumo llegó a 567,462 millones de pesos (un incremento de 9%), donde el gran imán fue el crédito automotriz con un estirón de 23%.
Le siguieron de cerca el financiamiento de nómina y las tarjetas de crédito, ambos con crecimientos de doble dígito (11% y 10%, respectivamente), mientras que el crédito hipotecario avanzó a un ritmo más moderado de 6%.
Del lado corporativo y de gobierno, la batuta la llevó el sector público con un alza de 14%, seguido por la cartera comercial (13%) y la corporativa (11%). Incluso el crédito a las PyMEs logró un repunte de 7%, beneficiándose de filtros de originación más finos que mantienen a raya el riesgo














