

Toyota conmemoró 11 años de colaboración con Fundación Teletón, a través de la cual han donado 110 vehículos para el apoyo en el traslado de los beneficiarios de los Centros de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT), a lo que se suman trabajos en comunidades aledañas.
Durante una actividad de concientización con medios de comunicación, en el CRIT de Tlalnepantla, Marisol Blanco, subdirectora de Comunicación Corporativa y de Marca de Toyota y Lexus de México, refirió que como parte de la alianza, el año pasado la empresa trabajó en 35 proyectos que beneficiaron a más de 22 mil personas, con un valor estimado de MXN $18.5 millones.

El trabajo se dividió en tres pilares principales: la mejora en la seguridad vial, educación y salud para las comunidades donde la automotriz tiene presencia.
De 2015 a la fecha, añadió Blanco, Toyota México ha donado 110 vehículos a Fundación Teletón.
“Teletón es la muestra de que se puede trabajar en conjunto entre gobierno, sector privado y sociedad civil, a partir de fundaciones”, dijo la directiva.
“A través de nuestra alianza de más de 11 años con Fundación Teletón, reafirmamos nuestro compromiso con una sociedad más inclusiva, donde la empatía y la igualdad de oportunidades sean el motor del cambio. Contar con el ejemplo de Amalia Pérez nos inspira a seguir impulsando acciones que pongan a las personas en el centro y nos recuerden que, cuando eliminamos barreras, abrimos camino para todos”, señaló Marisol Blanco, subdirectora de Comunicación de Marca de Toyota Motor Sales y Lexus de México.
La jornada contó con la participación de Amalia Pérez, atleta paralímpica de para powerlifting y la única mujer en ganar 7 medallas en 7 Juegos Paralímpicos distintos en su disciplina, quien forma parte del Team Toyota MX y representa un símbolo de fuerza e inspiración para México y el mundo.
Durante el encuentro, la multi laureada atleta paralímpica compartió un mensaje sobre el valor del deporte y la superación constante.
“Superar límites no es solo un logro deportivo o personal; es un compromiso diario de empatía y resiliencia. Espacios como este, impulsados por Toyota y Fundación Teletón, demuestran que cuando rompemos las barreras de movilidad e inclusión, le permitimos a cada persona alcanzar su verdadero potencial”, expresó Amalia Pérez.
Durante la bienvenida, Marcela López Portillo, subdirectora de Promoción Institucional de Fundación Teletón, señaló que la verdadera inclusión se construye cuando vivimos de cerca la empatía y colaboramos con quienes lo necesitan; resaltando que contar con aliados estratégicos como Toyota y ver a su equipo sumarse de corazón en estas actividades, reafirma que juntos se puede impulsar el bienestar de la comunidad.
Toyota, Teletón y la conciencia
La empresa y la fundación realizaron actividades de acercamiento y concientización con medios de comunicación.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 70% de las discapacidades son adquiridas a lo largo de la vida, y apenas una de cada tres personas nacen con ellas.
En este sentido, Teletón y Toyota fomentaron la concientización a través de actividades lúdicas que incluyeron jugar futbol con los ojos vendados y básquetbol en silla de ruedas.
Aunque la experiencia fue divertida, la reflexión es profunda. Quienes experimentaron la actividad solo necesitan quitarse el antifaz o levantarse de la silla para poder seguir con su vida.
Pero Amalia Pérez narró que la falta de accesibilidad y de conciencia entre la población general la alejó de uno de sus sueños.
Amalia nació con artrogriposis congénita, lo que no le permite utilizar sus piernas y hace de su silla de ruedas parte de su vida.
Antes de debutar en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 (donde ganó su primera medalla), Amalia estudiaba Física en el Instituto Politécnico Nacional (IPN); sin embargo, después de 3 accidentes en el transporte público, decidió dejar la carrera.
La vida la llevó a un camino que incluyó una serie de eventos afortunados, que incluyen la descompostura de un autobús de transporte para personas con discapacidad, su salida de Teletón por la mayoría de edad, y entrar a una competencia “a la mexicana”.
Amalia empezó a competir en las paralimpiadas nacionales a partir de una decisión arbitraria, que la llevó a ser campeona nacional en powerlifting, una disciplina que consiste en levantar la barra olímpica con el mayor peso posible.
La atleta paralímpica ganó las nacionales y en cuestión de meses ya estaba clasificada para los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, donde obtuvo la medalla de plata en la categoría de menos de 52 kilogramos, al lograr levantar 117.5 kilogramos.














