

Afore Coppel superó los 14 millones de cuentas en México tras 20 años de operación, pero ahora enfrenta un cambio de fondo en su modelo: pasar de captar ahorro a responder por el pago de pensiones en un entorno de bajas tasas de reemplazo.
“El siguiente gran desafío será enfrentar el proceso de desacumulación de recursos”, advirtió Juan Manuel Valle, director de la administradora, al referirse al retiro masivo de trabajadores que comenzaron a cotizar desde el arranque del sistema.
Este punto marca un giro para la Afore, que construyó su crecimiento con una estrategia de inclusión financiera enfocada en trabajadores de ingresos medios y bajos, apoyada en su red de tiendas para facilitar el acceso al sistema de ahorro para el retiro.
Sin embargo, el tamaño alcanzado también eleva la presión sobre los resultados, en un contexto donde el monto de las pensiones continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema.
De captar ahorro a pagar pensiones
Tras dos décadas centradas en sumar cuentas, el reto ahora será convertir ese ahorro en pensiones suficientes, lo que dependerá en gran medida del desempeño de las inversiones.
En este contexto, la administradora ha apostado por diversificar sus portafolios, con un mayor peso en proyectos de infraestructura, como una vía para elevar los rendimientos de largo plazo.
Valle señaló que este tipo de estrategias será clave ante el crecimiento de los recursos tras la reforma de pensiones de 2020 y el cambio en la dinámica del sistema.
No obstante, el aumento en este tipo de inversiones ocurre en medio de un debate sobre los riesgos, la liquidez y el uso del ahorro de los trabajadores en proyectos productivos.
Una base masiva, con mayor presión
El perfil de Afore Coppel añade complejidad al reto. La administradora concentra una amplia base de trabajadores con ingresos más bajos o trayectorias laborales intermitentes, lo que limita el monto acumulado para el retiro.
Rubén Coppel Bernal, vicepresidente de Servicios Financieros del grupo, sostuvo que el crecimiento de la institución se ha basado en la inclusión financiera.
“La institución nació con el objetivo de acercar servicios financieros a quienes no eran atendidos por el sistema tradicional”, afirmó.
Agregó que herramientas como la calculadora de ahorro para el retiro buscan fortalecer la cultura financiera y permitir a los trabajadores proyectar el monto que podrían acumular al final de su vida laboral.
Un sistema en su fase más crítica
El reto de la desacumulación no es exclusivo de una Afore. El sistema en su conjunto comienza a transitar hacia una etapa en la que deberá responder no sólo por la captación de recursos, sino por la calidad de las pensiones que entregue.
A ello se suma un mercado más concentrado que pasó de cerca de 30 administradoras a alrededor de una decena y la expectativa de un mayor número de trabajadores independientes, lo que incrementará la necesidad de fomentar el ahorro voluntario.
Así, a 20 años de su creación, Afore Coppel entra a una nueva etapa: mantener su liderazgo en cuentas ya no será suficiente si no logra traducirlo en mejores rendimientos y pensiones para sus clientes.














