

Los viajeros mexicanos ya no son tan leales como antes a las marcas, especialmente cuando se trata de hoteles, pues prefieren obtener los precios más bajos, por encima de ser leales a una marca.
“Hoy en día con los retos geopolíticos que estamos viviendo, que pueden incrementar los precios de los consumidores y la incertidumbre para viajar, se hace más importante realizar una evaluación de qué canal de distribución utilizar para comprar un boleto de avión o para reservar un alojamiento con las tarifas más convenientes”, afirma Eliseo Llamazares, socio líder de Aviación y Turismo de KPMG México.
En este sentido, la consultora señala que los canales de compra digitales están revolucionando la forma de comprar, pues los usuarios tienen mayor facilidad para hacer comparaciones antes de realizar una compra.
En este segmento, 66% de las tarifas más económicas se encuentran en canales indirectos, mientras que las plataformas de comparación concentran 31% de las mejores ofertas, de acuerdo con el Tarifario turístico 2025, elaborado por KPMG México.
Sin embargo, en el caso de los vuelos, los precios más bajos pueden encontrarse de diferentes maneras, dependiendo del tipo de viaje que se realizará.
Para los vuelos nacionales los canales directos de cada empresa concentran 67% de las tarifas más bajas.
En rutas regionales, la distribución es más equilibrada entre sitios corporativos (48%) y metabuscadores (43%), y en los vuelos internacionales de larga distancia, los metabuscadores concentran 67% de las mejores tarifas, impulsados por su capacidad para integrar opciones globales y ofrecer mayor transparencia en precios.
¿Ciudad o playa? Los precios varían demasiado
El análisis de KPMG señala que una de las diferencias más marcadas en el sector hotelero depende del destino, pues las ciudades son mucho más baratas que los destinos de playa y tienen una menor dispersión de precios.
En las ciudades, los rangos van de MXN $11,618 a MXN $15,354; mientras que, en los destinos de playa, la volatilidad es significativamente mayor, alcanzando rangos entre MXN $29,311 y MXN $46,039.
La diferencia se debe a una mayor sensibilidad al tipo de cambio, la demanda internacional y la estacionalidad.
Para encontrar los precios más bajos en el segmento de 4 estrellas los canales directos son la mejor opción pues, concentran 57% de las mejores tarifas.
En contraste, los hoteles que utilizan esquemas de intermediación, como canales indirectos son los de 3 estrellas (con 85% de las mejores tarifas) y, 5 estrellas, que concentran 75% de las mejores tarifas en destinos de playa.















