

La forma en que se calculan las indemnizaciones por muerte en México acaba de modificarse de manera definitiva. La Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció un nuevo criterio obligatorio que cambia la base para fijar estas compensaciones económicas, con impacto directo en víctimas, familiares y procesos judiciales en curso.
A partir de ahora, los montos deberán calcularse utilizando la Unidad de Medida y Actualización (UMA), dejando atrás el uso del salario mínimo como referencia.

Adiós salario mínimo: el nuevo criterio que cambia todo
Durante años existió incertidumbre sobre qué parámetro debía utilizarse para calcular indemnizaciones por muerte: si el salario mínimo o la UMA. Con esta resolución, la Suprema Corte termina el debate.
El criterio es claro:
- La indemnización deberá calcularse obligatoriamente con la UMA
- El salario mínimo queda descartado para este tipo de casos
- La medida es vinculante para todos los tribunales del país
¿Por qué la Suprema Corte decidió usar la UMA?
El máximo tribunal fundamentó su decisión en que las indemnizaciones por muerte no tienen naturaleza laboral, sino que forman parte de la reparación del daño.
En ese sentido, el salario mínimo —diseñado para remunerar el trabajo— deja de ser adecuado como referencia. En cambio, la UMA fue creada específicamente para calcular obligaciones legales y se actualiza cada año con base en la inflación.
Además, la medida se apoya en la Constitución de la Unión y en el proceso de desindexación del salario mínimo iniciado en 2016, que buscó evitar que este indicador se utilizara para fines ajenos al ámbito laboral.

¿Cómo impacta en el dinero que reciben las víctimas?
El cambio tiene efectos concretos para quienes enfrentan procesos por responsabilidad civil:
- Montos más actualizados: la UMA se ajusta anualmente, lo que permite mantener el valor real de las indemnizaciones.
- Mayor certeza jurídica: se elimina la ambigüedad en los cálculos y se establecen reglas más claras.
- Variaciones en los pagos: dependiendo del caso, las cantidades finales pueden ser distintas a las que se obtenían con salario mínimo.
Aun así, los jueces conservan margen para definir aspectos clave, como la metodología de cálculo, el alcance del daño o el lucro cesante, lo que permite adaptar cada resolución a las particularidades del caso.
Aunque el cambio surge en casos de fallecimiento, el criterio también podría aplicarse en situaciones de incapacidad o daños que generen afectaciones económicas a largo plazo.















