

Carlos Slim Helú comenzó a familiarizarse con el manejo del dinero mucho antes de convertirse en uno de los empresarios más importantes de México. Durante su infancia, su padre, Julián Slim, le enseñó a administrar sus ingresos, controlar sus gastos y entender el valor del ahorro.
A los 12 años, el futuro empresario ya tenía una cuenta de cheques y había comenzado a invertir. Además, ayudaba en algunas tareas vinculadas con los negocios familiares y recibía una remuneración por su trabajo. La historia forma parte de la formación financiera que Slim atribuyó durante años a las enseñanzas de su padre.
La particular enseñanza que recibió Carlos Slim a los 12 años
Desde pequeño, Carlos Slim llevaba un registro de sus ingresos y gastos. Su padre les entregaba a sus hijos una libreta para anotar cómo utilizaban el dinero que recibían y revisar posteriormente sus cuentas.
El empresario recordó que su padre también les enseñaba a trabajar y les pagaba por determinadas tareas. En una entrevista, Slim contó que a los 12 años recibía 25 pesos por realizar trabajos vinculados con los inmuebles de su familia y que debía llevar un control de los recibos.
La disciplina no terminaba con el dinero recibido. Julián Slim revisaba los registros y utilizaba los errores como parte del aprendizaje. El objetivo era que sus hijos entendieran que cada ingreso debía administrarse y que los gastos debían quedar registrados.
Esta práctica se convirtió en uno de los primeros acercamientos de Slim al manejo de las finanzas. Según Forbes, su padre le daba una asignación semanal y le exigía registrar sus compras en un libro de cuentas.

Su primera inversión llegó cuando todavía era un adolescente
La educación financiera recibida en su casa llevó a Slim a interesarse cada vez más por el ahorro y las inversiones. De acuerdo con la biografía oficial citada por medios especializados, a los 12 años compró acciones del Banco Nacional de México, una experiencia que marcó sus primeros pasos como inversor.
También abrió una cuenta de cheques a esa edad. El propio Slim contó que comenzó a interesarse por la posibilidad de administrar su propio dinero después de acompañar a su madre al banco y familiarizarse con las operaciones financieras.
A los 15 años, según los relatos sobre su juventud, ya elaboraba balances personales en los que registraba sus activos y pasivos. La costumbre de controlar sus ingresos, gastos y ahorros se mantuvo como parte de su formación antes de ingresar de lleno al mundo empresarial.
De aquella libreta de gastos al empresario más rico de México
Con el paso de las décadas, Carlos Slim construyó un conglomerado con participación en telecomunicaciones, construcción, infraestructura, comercio, minería y otros sectores. Entre sus principales empresas se encuentran América Móvil y Grupo Carso.
En 2026, Forbes México ubicó a Slim y su familia en el primer puesto de su listado de las mayores fortunas del país, con una estimación de 125.000 millones de dólares. Forbes también lo identifica como la persona más rica de México en su perfil actualizado y registra una fortuna en tiempo real cercana a los 124.700 millones de dólares al 27 de agosto de 2026.
El camino entre aquella libreta en la que anotaba sus gastos y el actual conglomerado empresarial fue de varias décadas. Sin embargo, el propio Slim ha señalado en distintas oportunidades que el ahorro, el trabajo, el control de los gastos y la inversión fueron enseñanzas que recibió desde su infancia.










