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El panorama meteorológico en México presenta un escenario de contrastes marcados para las próximas jornadas. La combinación del monzón mexicano en el noroeste, el paso de las ondas tropicales 32 y 33, y la presencia de canales de baja presión desencadenarán precipitaciones de variada intensidad acompañadas de descargas eléctricas y viento sobre gran parte del país.

Al mismo tiempo, un sistema anticiclónico mantendrá temperaturas sofocantes en la franja norte, el litoral del Pacífico, el golfo de México y la península de Yucatán, configurando un fin de semana marcado por el calor extremo y las tormentas.

Llega el diluvio del mes el viernes 28 de agosto: alertan por una tormenta helada con granizo y ráfagas de viento superiores a 70 km/h
Llega el diluvio del mes el viernes 28 de agosto: alertan por una tormenta helada con granizo y ráfagas de viento superiores a 70 km/hSMN

Lluvias intensas y tormentas: ¿cuáles serán las regiones más afectadas este viernes 28 de agosto?

Durante la jornada del viernes 28 de agosto, el estado de Guerrero registrará el impacto más severo, con precipitaciones puntuales intensas de entre 75 y 150 mm en sus sectores centro y este. Asimismo, se prevén lluvias muy fuertes (50 a 75 mm) en áreas de Sonora, Jalisco, Colima, Michoacán, Puebla, Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Campeche y Yucatán.

En el centro del país y el Valle de México, el Estado de México registrará chubascos con lluvias puntuales fuertes (25 a 50 mm), mientras que la Ciudad de México experimentará intervalos de chubascos de 5 a 25 mm. Las precipitaciones en el occidente del territorio podrían venir acompañadas de caída de granizo.

Por su parte, los vientos alcanzarán ráfagas de 50 a 70 km/h en el golfo de California, Sonora y el istmo de Tehuantepec en Oaxaca, además de provocar oleaje de 1.5 a 2.5 metros en las costas del Pacífico central y sur.

¿Cómo evolucionará el tiempo durante el sábado 29 y domingo 30 de agosto?

Para el sábado 29 de agosto, el núcleo de lluvias más severas se trasladará hacia el noroeste. Sinaloa (norte y centro) enfrentará lluvias muy fuertes con puntuales intensas de hasta 150 mm.

A su vez, se mantendrá la probabilidad de precipitaciones fuertes a muy fuertes en Sonora, Chihuahua, Durango, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guanajuato, Veracruz, Oaxaca, Campeche y Yucatán.

El domingo 30 de agosto, aunque la intensidad general cederá de forma leve, persistirán las condiciones para lluvias puntuales muy fuertes en el norte, occidente y sur del país, afectando a Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Nayarit, Oaxaca, Veracruz y Chiapas.

En la costa occidental de la península de Baja California, el oleaje se incrementará durante el domingo, alcanzando alturas de entre 2.0 y 3.0 metros.

Llega el diluvio del mes el viernes 28 de agosto: alertan por una tormenta helada con granizo y ráfagas de viento superiores a 70 km/h
Llega el diluvio del mes el viernes 28 de agosto: alertan por una tormenta helada con granizo y ráfagas de viento superiores a 70 km/hSMN

Onda de calor extrema: las zonas con temperaturas superiores a los 40 °C

A pesar de la inestabilidad y el agua, la onda de calor no dará tregua en el norte y noroeste mexicano durante el fin de semana.

  • Temperaturas superiores a 45 °C: se prevén en el noreste de Baja California y en el noroeste y oeste de Sonora.
  • Temperaturas entre 40 °C y 45 °C: afectarán al norte, centro y sureste de Baja California Sur, noreste de Chihuahua, norte de Sinaloa, norte de Coahuila, este de Nuevo León y el oeste de Tamaulipas.

Durante las madrugadas, la montaña marcará la otra cara de la moneda: las zonas serranas de Chihuahua, Durango, Estado de México, Tlaxcala y Puebla registrarán mínimas de 0 a 5 °C.

¿Cuándo mejorarán las condiciones térmicas y cederá el calor?

Las previsiones indican que la onda de calor comenzará a perder fuerza a partir del lunes 31 de agosto, fecha en la que finalmente cederá en Baja California, Sonora y Chihuahua.

No obstante, ante los volúmenes de agua pronosticados hasta esa fecha, las autoridades advierten que las lluvias intensas pueden derivar en el incremento de ríos y arroyos, deslaves e inundaciones en zonas bajas, mientras que las ráfagas de viento podrían derribar arbolado y estructuras publicitarias.