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Mantener la licencia de conducir durante la adultez y la vejez es una prioridad para quienes utilizan el auto en sus actividades cotidianas. Sin embargo, a partir de los 65 años, los controles vinculados con la renovación del documento pueden ser más estrictos.

De acuerdo con los lineamientos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la información disponible en los portales oficiales del Gobierno de México, los conductores que superen esta edad deben cumplir con determinadas evaluaciones médicas, visuales y psicotécnicas para conservar su permiso de conducir.

Es oficial | Revisarán licencia por licencia a todos los conductores mexicanos mayores de 65 años: hay riesgo de rechazo inmediato
Es oficial | Revisarán licencia por licencia a todos los conductores mexicanos mayores de 65 años: hay riesgo de rechazo inmediatoFuente: ShutterstockJosep Curto

El objetivo de estos controles es comprobar que la persona mantiene las condiciones físicas y cognitivas necesarias para manejar de manera segura. Por eso, la experiencia acumulada al volante no es el único factor que se toma en cuenta: también se evalúa la capacidad psicofísica del conductor.

¿Por qué te pueden sacar la licencia de conducir?

El marco legal federal no establece una edad máxima general que impida conducir automáticamente. Sin embargo, la expedición o renovación de la licencia puede quedar condicionada a la aprobación de diferentes evaluaciones.

Después de los 65 años -o incluso antes, dependiendo de las disposiciones de cada entidad-, pueden realizarse controles destinados a detectar problemas que representen un riesgo para el conductor o para terceros.

Entre las principales causas que podrían impedir la renovación se encuentran:

  • Problemas de visión no corregidos: dificultades para alcanzar la agudeza visual necesaria para identificar señales, peatones y otros vehículos.
  • Reflejos o tiempos de reacción reducidos: resultados desfavorables en pruebas destinadas a medir la velocidad de respuesta física y mental frente a situaciones inesperadas.
  • Enfermedades que afectan la conducción: determinados padecimientos cardiovasculares, neurológicos o motores pueden dificultar el control adecuado del vehículo.

Evaluaciones médicas y visuales para tener la licencia de conducir

Para renovar la licencia, los adultos mayores pueden tener que cumplir con un protocolo de evaluación establecido por las autoridades correspondientes.

Entre los controles que pueden formar parte del proceso se encuentran:

  • Evaluación de la visión: permite detectar problemas como cataratas, glaucoma o alteraciones importantes del campo visual. El uso de lentes correctivos puede ser compatible con la conducción si permite alcanzar los niveles de visión requeridos.
  • Control del estado general de salud: puede incluir la revisión de la presión arterial, la movilidad y la presencia de síntomas como mareos, vértigo o desmayos.
  • Pruebas psicotécnicas y de reflejos: buscan evaluar la coordinación entre la vista y los movimientos, además de la capacidad de reaccionar rápidamente ante una situación de tránsito.
  • Menor período de vigencia: en algunos casos, las licencias para conductores mayores pueden tener una vigencia diferente a la de otros grupos de edad, lo que implica controles más frecuentes.

Recomendaciones para los conductores mayores de 65 años

Además de cumplir con los requisitos establecidos para la renovación, existen algunas medidas preventivas que pueden ayudar a mantener una conducción segura.

  • Realizar controles oftalmológicos periódicos: una revisión anual permite actualizar la graduación de los lentes y detectar posibles problemas de visión.
  • Consultar sobre los medicamentos: algunos tratamientos pueden provocar somnolencia, mareos u otros efectos secundarios que afecten la capacidad para conducir. Es recomendable consultar al médico antes de manejar si existe alguna duda.
  • Adaptar los trayectos y horarios: cuando las condiciones de conducción se vuelven más exigentes, puede ser conveniente priorizar los recorridos durante el día y evitar situaciones como lluvias intensas, tránsito excesivo o conducción nocturna.

Cabe aclarar que la evaluación de las condiciones físicas y cognitivas de los conductores mayores no tiene como objetivo sancionar a este grupo de la población, sino determinar quiénes mantienen las capacidades necesarias para conducir de forma segura.