

La presencia de un anticiclón en niveles medios provocará un incremento significativo de las temperaturas en Sonora, donde los valores superarán los 40 grados centígrados. El reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) alertó por una ola de calor de extrema que podría afectar la integridad de los ciudadanos.
Las condiciones de este anticiclón generarán un ambiente de caluroso a muy caluroso, en contraste con mañanas y noches más frescas en gran parte del noroeste del país.

La Coordinación Estatal de Protección Civil, con base en información del SMN y agencias de Estados Unidos, indicó que no se esperan lluvias en todo el estado. Esto se debe a que el fenómeno favorecerá cielos mayormente despejados y un ambiente seco en los distintos municipios.
Alerta del SMN por las altas temperaturas en México
San Luis Río Colorado registró las condiciones más extremas, con una temperatura máxima de 41 grados y una mínima de 20, además de una humedad relativa cercana al 20%. En Hermosillo, el termómetro alcanzó los 39 grados tras una mañana de 18 grados.
En el sur del estado, Ciudad Obregón y Navojoa presentaron calor constante, con máximas de 37 y 36 grados, respectivamente. En ambas localidades se reportaron vientos promedio de 10 km/h, con rachas de hasta 40 km/h.
En contraste, las zonas del norte y la región costera registraron temperaturas más moderadas. Nogales y Agua Prieta alcanzaron máximas de 33 y 31 grados, con madrugadas más frescas de 12 y 11 grados.
Por su parte, Guaymas presentó el ambiente más templado, con una máxima de 29 grados y la mayor humedad relativa, cercana al 60%.
¿Qué es un anticiclón y qué provoca?
El organismo meteorológico describe al anticiclón como una región de alta presión atmosférica, caracterizada por aire denso que desciende hacia la superficie terrestre. Este tipo de sistema se distingue por su estabilidad, ya que una vez que se establece en una zona, resulta difícil que se desplace.
En términos climáticos, los anticiclones suelen generar cielos despejados y escasa circulación de aire, lo que favorece temperaturas elevadas durante el verano. Además, pueden propiciar fenómenos como inversiones térmicas y la formación de niebla.
En general, producen condiciones de tiempo estable y reducen la probabilidad de lluvias, debido a que el aire descendente inhibe la formación de nubes, lo que incluso puede retrasar la llegada de precipitaciones y tormentas.














