

Un corte de energía no solo afecta el funcionamiento de los electrodomésticos, también puede poner en riesgo la conservación de los alimentos. Cuando el congelador permanece sin electricidad durante un periodo prolongado, la temperatura interna comienza a elevarse y algunos productos dejan de ser seguros para el consumo.
Ante este escenario, el Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos (FSIS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recomienda revisar cuidadosamente el estado de los alimentos antes de volver a utilizarlos. La temperatura alcanzada y el tiempo que duró el apagón son factores determinantes para decidir si deben conservarse o desecharse.

¿Cuánto tiempo conserva el frío un congelador durante un apagón?
De acuerdo con el USDA, un congelador lleno puede mantener una temperatura segura durante aproximadamente 48 horas si permanece cerrado. En el caso de un congelador medio lleno, ese tiempo se reduce a cerca de 24 horas.
Por ello, los especialistas recomiendan evitar abrir la puerta mientras dure el corte de energía. Cada vez que se abre el congelador, el aire frío escapa y la temperatura interior aumenta con mayor rapidez, reduciendo el tiempo de conservación de los alimentos.
Si se prevé un apagón prolongado, el USDA aconseja tener a la mano hielo seco o bloques de hielo para ayudar a mantener los alimentos congelados por más tiempo, siempre que puedan conseguirse de forma segura.
¿Cómo saber si los alimentos del congelador aún son seguros después de un apagón?
La recomendación principal del USDA es comprobar la temperatura del congelador una vez que regrese la electricidad. Si los alimentos todavía contienen cristales de hielo o permanecen a una temperatura de 4 °C (40 °F) o menos, pueden volver a congelarse o consumirse de manera segura.
Aunque algunos alimentos hayan comenzado a descongelarse parcialmente, la presencia de cristales de hielo indica que aún conservaron una temperatura suficientemente baja para minimizar el crecimiento de bacterias.
En cambio, si los alimentos permanecieron por encima de los 4 °C (40 °F) durante más de dos horas, existe un mayor riesgo de proliferación de microorganismos. En esos casos, el USDA recomienda desecharlos para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.
¿Qué alimentos deben tirarse después de un corte de energía?
El USDA advierte que nunca debe probarse un alimento para determinar si sigue siendo seguro. El aspecto, el olor o el sabor no son indicadores confiables cuando existe la posibilidad de contaminación por bacterias. Los productos más perecederos, como carnes, aves, pescados, mariscos, comidas preparadas y sobras, requieren especial atención si estuvieron expuestos a temperaturas superiores a las recomendadas durante un tiempo prolongado.
Por el contrario, los alimentos que aún conservan cristales de hielo o continúan completamente congelados pueden mantenerse o volver a congelarse, aunque su textura o calidad puedan verse afectadas. La prioridad, señalan los expertos, siempre debe ser la inocuidad de los alimentos y no su apariencia.
Antes de consumir cualquier producto tras un apagón, el USDA recomienda verificar su temperatura y seguir las pautas oficiales de conservación. Estas medidas ayudan a reducir el riesgo de intoxicaciones alimentarias y garantizan que los alimentos almacenados en el congelador sigan siendo seguros para toda la familia.













