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En México, la Ley de Desalojo de Vivienda es un tema clave tanto para propietarios como para inquilinos.

Conocer sus condiciones resulta fundamental para actuar de manera informada y evitar consecuencias legales, ya que desalojar a un inquilino sin una orden judicial es ilegal, sin importar el tipo de contrato que exista.

Cómo debe ser el proceso legal de desalojo

Para desalojar a un inquilino, el propietario debe iniciar el proceso presentando una demanda de desalojo ante el ministerio público, trámite que eventualmente deriva en una orden judicial de desalojo.

Además, la ley exige entregar al inquilino una notificación de desalojo con al menos 90 días de anticipación, la cual debe incluir:

  • La fecha de desocupación.
  • El motivo del desalojo.
  • Los datos de contacto del propietario.

Un punto clave es que esta notificación debe entregarse en persona para ser legalmente válida; el envío por correo postal o electrónico no cumple con este requisito. Además, aunque el inquilino no la firme, la notificación sigue siendo legalmente vinculante.

Intentar desalojar sin seguir este proceso puede considerarse un delito de despojo y derivar en sanciones para el propietario.

Adiós Ley de Alquileres: los propietarios no podrán desalojar a los inquilinos a menos que presenten este documento judicial de desalojo.
Adiós Ley de Alquileres: los propietarios no podrán desalojar a los inquilinos a menos que presenten este documento judicial de desalojo.Fuente: ShutterstockShutterstock

Derechos de los inquilinos, incluso sin contrato

De acuerdo con el artículo 60 de la Ley de Derechos Humanos y sus Garantías en la Ciudad de México, los inquilinos que no cuenten con un contrato de renta escrito también tienen derechos protegidos. Entre ellos:

  • No pueden ser desalojados por la fuerza.
  • Tienen derecho a no ser discriminados.
  • Deben ser reubicados en un radio no menor a 15 km de la zona de desalojo.
  • Pueden recibir una indemnización monetaria en caso de pérdidas materiales durante el proceso.

Durante el juicio de desalojo, que puede durar desde semanas hasta varios meses según la jurisdicción y la complejidad del caso, el inquilino tiene derecho a impugnar la orden y presentar pruebas en su defensa.

Ante una notificación de este tipo, se recomienda consultar con un abogado especializado, quien puede orientar sobre plazos, derechos y posibles defensas legales. Si el inquilino considera que el desalojo es injusto, tiene la posibilidad de tramitar un amparo para proteger sus derechos.