El código QR (Quick Response o de respuesta rápida) fue creado por la compañía Denso Wave, subsidiaria de Toyota, para registrar repuestos. Luego, su uso se expandió. En la actualidad, se utiliza en casi todas las industrias como Comercio, Finanzas, Servicios o Telecomunicaciones, para la transmisión de datos, dice César Longa, gerente de mercado de Software Empresarial y Consumo de IDC.

Por definición, la tecnología se entiende como un conjunto de códigos de barras bidimensionales, que generan puntos, que representan datos, delimitados por marcadores estándar en forma cuadrangular. No son una tecnología, sino un instrumento para presentar información. Son códigos bidimensionales que pueden contener cantidades variables de información: un texto, números e información binaria. Generalmente contienen una dirección URL, resume Federico Nager, vicepresidente de Desarrollo de Negocios de la empresa Codamation, empresa desarrolladora de soluciones para este negocio. Para dar dimensión al potencial, que en su momento se proyectó para la solución, cabe recordar que, hoy, todos los teléfonos de alta gama disponen de la capacidad de lectura de códigos QR.

Otra de las empresas proveedoras del mercado es Praxis. César Martínez, gerente de Desarrollos Móviles de la firma comenta que muchos de sus clientes utilizan la solución para campañas masivas vía SMS y piden la generación de códigos QR para evitarle a los usuarios, por ejemplo, tener que crear mensajes de inscripción a servicios de notificaciones.

El código QR puede utilizarse con múltiples propósitos, desde proveer información de un producto o servicio hasta permitir la identificación de una persona, un ticket o un producto, amplía Nager, de Codamation.

Por su parte, Ricoh, compañía de soluciones para la industria electrónica acaba, incluso, de lanzar una solución que, según la firma, representaría la próxima etapa evolutiva del código QR. La misma se llama Clickable Paper. Brinda la posibilidad de integrar el medio impreso, la pantalla y la nube con un smartphone o tablet, vía una aplicación, explica Leonardo Skef, ingeniero en Soluciones Productivas de Impresión en Ricoh.

El objetivo: darle valor agregado a piezas con información fija, como libros, revistas, folletos, resúmenes de cuenta o posters, y convertirlas en productos interactivos para que brinden información mostrando, por ejemplo un video, entrevistas sobre el tema o la ficha de producto. También permite que el usuario pueda interactuar con redes sociales o hasta hacer una llamada al proveedor o enviarle un mail, detalla Skef.

Un desafío muy actual

Pero si bien, la mayoría de los consultados por IT Business concuerdan con que los códigos QR habilitan al uso de múltiples usos deben tenerse en cuenta algunas consideraciones. En la medida que este contenido puede ser encriptado es posible que pueda ser utilizado para soportar datos de acceso a sistemas, datos de registro unificado, con información de pacientes, parámetros de conectividad para juegos en línea. Asimismo, con el uso de otras tecnologías convergentes como la tecnología de proximidad NFC, puede ser escalable para tener usos extendidos, indica César Longa, gerente de Mercado Software Empresarial y de Consumo de IDC. El especialista advierte, sin embargo, que las mejores practicas indican que no es recomendable que la tecnología sea utilizado para transferir datos sensibles. La transmisión de datos sensibles y de volúmenes de datos mayores a los permitidos suelen ser las principales equivocaciones que cometen las compañías, indica.

Mientras y sobre el futuro del QR, Skef, de Ricoh, vaticina que habrá mayor interacción por la ampliación de la computación en la nube. Nager, en cambio, admite que la tecnología, hoy, muestra una falta de despegue. Un motivo puede ser que se le dio una entidad propia muy abarcadora cuando, en el fondo, se trata de un instrumento para interconectar dos cosas. Pero la razón principal radica en que, a pesar de que le permite al usuario móvil vincularse a un punto sin escribir una URL, aún no logra ser lo suficientemente mobile friendly, dice. Nager recuerda que todavía es necesario que el usuario abra la cámara de fotos de su teléfono o bien una aplicación específica para luego interactuar con el código. La clave para el éxito del QR es entender bien sus beneficios y limitaciones para aplicarlo sólo en los casos en que generan un grado de utilidad. Si el usuario está en movimiento y con poco tiempo esta herramienta no es la adecuada", sintetiza.