

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró el martes que el ejército de su país mató al alto funcionario de seguridad iraní Ali Larijani en un ataque nocturno.
Las FDI también mataron al general Gholam Reza Soleimani, jefe de la Basij, la fuerza compuesta íntegramente por voluntarios de la Guardia Revolucionaria.
Los medios estatales iraníes no confirmaron de inmediato ninguna de las dos muertes. Sin embargo, anunciaron que en breve se publicaría un comunicado de la oficina de Larijani.
Estos asesinatos vuelven a despojar a la teocracia iraní de sus máximos líderes, tras el ataque del 28 de febrero que acabó con la vida del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, de 86 años.
“Larijani y el comandante de la Basij fueron eliminados anoche y se han unido a Khamenei, el jefe del programa de aniquilación, junto con todos los eliminados del eje del mal en las profundidades del infierno”, dijo Katz en un comunicado.

Quién era Ali Larijani
Larijani proviene de una de las familias políticas más influyentes de Irán. Expresidente del Parlamento y asesor político de alto nivel, fue designado para asesorar al fallecido Jamenei sobre la estrategia en las negociaciones nucleares con la administración Trump. También se desempeñó como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, su máximo órgano de seguridad.
Nacido el 3 de junio de 1958, Larijani fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en enero, cuando Teherán reprimió violentamente las protestas a nivel nacional. El Departamento lo identificó como “responsable de coordinar la respuesta a las protestas en nombre del líder supremo de Irán”.
“Larijani fue uno de los primeros líderes iraníes en hacer un llamamiento a la violencia en respuesta a las demandas legítimas del pueblo iraní”, declaró en aquel momento el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Las protestas a nivel nacional de enero y la violenta represión que le siguió dejaron miles de muertos y decenas de miles de detenidos.
Larijani había sido una figura conservadora dentro de la teocracia iraní. Ocupó el cargo de presidente del Parlamento desde 2008 hasta 2020. Sin embargo, a medida que Irán se sentía cada vez más presionado tanto a nivel nacional como internacional, Larijani comenzó a lanzar amenazas más radicales.
El hermano de Larijani, Sadeq, había sido jefe del poder judicial de Irán.
El fallecido Khamenei había impedido que Larijani se presentara a las elecciones presidenciales de 2021 después de que este se posicionara como un candidato pragmático que respaldaría el retorno al acuerdo nuclear de 2015 entre Teherán y las potencias mundiales.
“Larijani y el comandante de la Basij fueron eliminados anoche y se han unido a Khamenei, el jefe del programa de aniquilación, junto con todos los eliminados del eje del mal en las profundidades del infierno”
“He cumplido con mi deber ante Dios y la querida nación, y estoy satisfecho”, escribió Larijani en Twitter en aquel entonces. “Gracias a todos los que expresaron su gratitud y espero que participen en las elecciones para la promoción de un Irán islámico”.
El asesinato de Larijani deja a Irán sin otro de sus líderes más veteranos dentro de su teocracia, mientras el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei, intenta continuar la guerra contra Israel y Estados Unidos. Según informes, Khamenei, de 56 años, resultó herido en la guerra, y el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que probablemente había quedado desfigurado, sin presentar pruebas.
Con información de Reuters y EFE.














