Las autoridades migratorias, junto con la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, han enfatizado la necesidad de mantener actualizado el pasaporte y los datos biométricos asociados al documento. Resaltaron que tanto los ciudadanos mexicanos como los extranjeros que residen en el país y no hayan renovado su documentación enfrentan limitaciones para ingresar o salir del territorio mexicano.
Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer la seguridad en las fronteras y asegurar que la identidad de cada viajero esté completamente apoyada por los sistemas digitales vigentes.
No se limita únicamente a la fecha de vencimiento, sino que implica la transición al nuevo modelo de pasaporte electrónico, el cual ya se establece como el estándar oficial.
¿Quiénes corren el riesgo de ser retenidos?
Es crucial comprender que las aerolíneas han recibido la directriz de denegar el abordaje a aquellos que no satisfacen estos criterios de seguridad, previniendo multas administrativas de alcance internacional.
La restricción no se aplica de forma general, pero afecta de manera directa a un grupo específico de personas. Según los lineamientos recientes, los viajeros que se encontrarán imposibilitados para transitar son aquellos que:
- Posean un pasaporte con daños visibles o falta de hojas.
- No hayan realizado la actualización de sus huellas dactilares y escaneo de iris (biométricos) en las oficinas de la SRE.
- Cuenten con un documento cuya vigencia sea menor a seis meses al momento de intentar cruzar la frontera.
Revisa tu pasaporte con anticipación para evitar contratiempos
Para no formar parte de la estadística de pasajeros varados en el aeropuerto, la recomendación oficial es revisar el estado físico y legal del pasaporte con al menos tres meses de anticipación a cualquier viaje.
Si su documento fue emitido hace varios años y no cuenta con el chip electrónico visible en la portada, es momento de agendar una cita.
El proceso de renovación requiere la validación de la CURP certificada y el pago de derechos correspondiente, que varía según la vigencia solicitada (3, 6 o 10 años).
Recuerde que sin la validación biométrica actualizada, los sistemas de control automatizado en aeropuertos como el AICM o el de Cancún rechazarán su acceso, obligándolo a pasar por una revisión manual que podría derivar en la pérdida de su vuelo.