

Cuando un contribuyente mantiene una deuda impositiva sin regularizar durante un período prolongado, las consecuencias pueden ser más que notificaciones.
En Estados Unidos, una vez agotadas las instancias de aviso, las autoridades fiscales pueden avanzar con medidas de cobro que afectan directamente las cuentas bancarias, los ingresos percibidos e incluso determinados bienes.
El Servicio de Impuestos Internos (IRS), a través del Sistema Automatizado de Cobro (ACS), tiene la facultad de avanzar con embargos si el contribuyente no responde al Aviso Final de Intención de Embargo.
El aviso de IRS que absolutamente nadie debe ignorar
Antes de ejecutar un embargo, el IRS envía el Aviso Final de Intención de Embargo. A través de esta notificación, informa
- Detalle de la deuda pendiente
- El plazo de hasta 30 días para responder o regularizar
Este es el último aviso antes de que se activen medidas de cobro.

IRS embarga automáticamente a todos los que hayan ignorado este aviso
Si el contribuyente ignora este aviso final o no responde dentro de los plazos establecidos:
- El caso pasa al sistema de cobro activo (ACS)
- Se habilita el embargo sin nuevas advertencias
- Se reduce drásticamente el margen de negociación
La falta de respuesta acelera el proceso.
A través del ACS, el IRS puede aplicar:
- Embargo de cuentas bancarias
- Retención de salarios (wage garnishment)
- Intervención sobre bienes y activos











