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Es el negocio de los millones de Elon Musk y ahora hay pymes argentinas que apuestan por él

Son cada vez las pymes argentinas que se suman al reciente negocio espacial, desde tecnología aeroespacial hasta terraformación. ¿Qué nichos puede aprovechar la industria nacional?

Sesenta y dos años de historia tiene la todavía joven industria espacial argentina. Fue en enero de 1960, cuando el presidente Frondizi creó por decreto la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (Conae), el germen que permite que hoy, seis décadas más tarde, una veintena de empresas, estatales, privadas y mixtas, integren un grupo que desarrolla soluciones, algunas de ultranicho, otras globales, que tributan al negocio espacial nacional y, en forma incipiente, al global. El mejor ejemplo de esta trayectoria ascendente es la reciente participación en un stand argentino compartido por una docena de empresas nacionales en la reciente feria internacional Satellite 2022, que se realizó en Washington. Y aunque la misión estuvo liderada por Invap, Arsat y Veng, también participaron otras menos conocidas como Ascentio, Gema, DTA, Innova Space, Solar54, Space Sur, Tctech y Tlon Space.

"Ya desde su fundación en 1991, y con el primer Plan Espacial de 1994, la Conae se propuso el objetivo de apostar al desarrollo tecnológico argentino", señala a Infotechnology Raúl Kulichevsky, su director ejecutivo. "En estos 30 años hemos incubado el crecimiento de empresas de base tecnológica que hoy participan en nuestros proyectos satelitales y planteamos que el desarrollo de este nicho fuera hecho creando un ecosistema de pymes tecnológicas que pudieran proveer partes, insumos y servicios y fueran nuestras socias. Pero que, obviamente, también fueran capaces de proveer soluciones a otros clientes de todo el mundo", agrega.

¿Del mundo? Exactamente eso es lo que piensa Alejandro Cordero, CEO de Innova Space, que le explicó a este medio el contexto global de este nicho de negocios ante la pregunta de qué perspectivas tiene el business espacial de los próximos años. "Es gigante a nivel mundial: se esperan inversiones de más de u$s 350.000 millones en los próximos años. América latina, y en especial la Argentina, están buscando capital para potenciar la industria aeroespacial regional".

Otro referente de esta industria también detalló el potencial: "Lo que estamos viendo es que se habla de poner en órbita cientos de satélites por año para armar grandes flotas. Cada componente de esas flotas puede tener una vida útil de cinco o seis años, lo que implica tener que ir renovando periódicamente los integrantes de estas enormes constelaciones satelitales", explica Pablo Ringegni, directivo del Centro Tecnológico Aeroespacial que funciona en la Universidad de La Plata y que desde la academia viene funcionando como una especie de "maternidad" de empresas y startups de este nicho.

Según Cordero, la Argentina tiene valor agregado por sobre la competencia para poder aprovechar esta oportunidad: "Nuestras ventajas comparativas frente a otros países es que somos la nación con más unicornios per cápita de la región, tenemos universidades de prestigio internacional que enseñan e investigan en estos rubros y, sobre todo, ya figuramos en el top 10 mundial en materia de tecnología satelital".

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Justamente el tema de tener este "legacy" y contar con varios satélites propios, desarrollados, fabricados y funcionando, es una de las pistas claves que facilitan poder crecer globalmente en la industria espacial. Así le aseguró a este medio Javier Siman, cofundador de la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (Carae) y presidente de DTA. "Aunque el segmento aeroespacial crece en todo el mundo, hay que tener en claro que es un sector de alta tecnología y muy sensible, porque suele estar ligado a la defensa y la soberanía nacional", dice. Pero lo cierto es que las posibilidades de crecer nuestras exportaciones de soluciones en algunos de sus rubros existen. "Para eso, tenemos que ser cuidadosos y serios porque una de las barreras a superar es que lo primero que hace un posible cliente es analizar el heritage de la compañía que lo va a proveer. O sea, su seriedad y antecedentes. A eso se le suma que indagan sobre qué aportaste a las empresas locales ya que la idea que domina es que si no pudiste proveer en tu país, ¿por qué confiaría en vos un extranjero?", agrega Siman.

Por otra parte, la Argentina acostumbrada a pensar básicamente en el corto plazo, también suma una complicación extra: "Los programas satelitales suelen ser proyectos de muchos años. Por eso un futuro comprador se interesa en tu garantía de continuidad como proveedor", dice Siman. "Y muchos saben lo compleja que es la economía argentina y el riesgo de quebrar, lo que afecta una característica típica de esta industria que es poder mantener la oferta de upgrades y de servicios de postventa en el largo plazo, que son esenciales en temas aeroespaciales".

OPORTUNIDADES

¿Dónde están las posibles oportunidades de negocios que se relevaron en Satellite 2022 y que podría aprovechar la incipiente industria aeroespacial argentina? "Hay varios nichos competitivos. Pienso en el desarrollo de software específico para el segmento terreno y en las aplicaciones", resume Kulichevsky, "También es posible exportar algo de hardware, especialmente porque tenemos ya satélites en órbita y esa es la mejor prueba de nuestras capacidades para otros proyectos". Y, sostiene, hay que pensar especialmente en oportunidades como proveedor de soluciones espaciales a otros países de la región que están creando, justo ahora, sus agencias espaciales o diseñando programas: "Desde México y Colombia que quieren crear su agencia espacial, a Paraguay, Perú, Bolivia o Chile que está armando planes". En el resto del mundo también hay opciones para empresas y organizaciones argentinas: "Tenemos relaciones para hacer negocios con Malasia y Tailandia, dos países que ya tienen buen desarrollo económico, pero aún poco desarrollo espacial", resume.

Según Ringegni del CTA de La Plata, el país tiene alta competitividad en el know-how de diseño, de productos y de soporte. Para este investigador, tenemos fortalezas porque sabemos de estructura de satélites, sabemos de su electrónica y acumulamos experiencia en ensayos y en calificación de componentes. "Todo equipo de este tipo hay que calificarlo antes de integrarlo. Y ese es un servicio que podemos ofrecer en forma competitiva". Por otra parte, tenemos buenos antecedentes en materia de comunicación satelital, almacenamiento de información y desarrollo de computadoras de a bordo. Y no solo eso. En el CTA tienen casi listos varios desarrollos originales: desde un GPS especializado a un Data Collection System, a lo que se suma una batería de litio que ya tiene antecedentes de vuelo de misiones anteriores.

Claro que el camino de las exportaciones de valor aeroespacial no está exento de dificultades. "Para superarlas tenemos que tener, sobre todo, continuidad en el apoyo estatal y financiamiento, si no es imposible que compitamos en un mercado internacional de alta exigencia". Ringegni hace referencia a que los cambios de signo de los gobiernos suelen ir acompañados de bruscos virajes en las políticas públicas que no le permiten al sector estabilizarse para desarrollar y poner a punto productos de alto valor agregado en el largo plazo.

Desde Innova Space piensan sumar otros nichos, y buscarán erigirse en el protagonista regional de las comunicaciones satelitales para la internet de las cosas. Por su parte, Siman insiste: "Desde la Argentina podemos, sobre todo, vender soluciones de ingeniería y software aeroespacial. Exportar hardware es algo más complejo y ahí hay otras opciones a explorar cómo abrir sucursales en el exterior o armar joints ventures con empresas extranjeras". Pero, a su vez, destaca las posibilidades de las pymes argentinas de sumarse como proveedoras de las grandes tractoras como Conae, Arsat, Invap o Fadea. "Si ellas exportan, también sus proveedores estamos exportando en forma indirecta", marca.

El hombre de Carae recuerda, además, que el sector aeroespacial tiene otras particularidades que justifican darle apoyo oficial. "Es un segmento que genera un ‘derrame' de calidad y de oportunidades. Sus profesionales fácilmente pueden innovar con soluciones específicas para el rubro de Oil & Gas o para automatización y movilidad".

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Un punto importante para prever hacia dónde puede evolucionar este segmento de negocios es recordar que la Conae está actualizando el Plan Espacial argentino que fue el rector original de lo que pasa en la actualidad. "Le vamos a dar continuidad a proyectos como los satélites SABIAMar y SAOCOM. También vamos a poner énfasis en seguir desarrollando lanzadores propios. Y mucho foco en hacer crecer el sector de aplicaciones que puedan aprovechar al máximo toda la información satelital. Porque sabemos que el mundo seguirá buscando aprovechar cada vez más los recursos espaciales", dice Kulichevsky.

TRAER IDEAS Y RECURSOS

Una de las compañías que ofreció servicios originales en la reciente feria Satellite 2022 fue Solar54. Este emprendimiento público-privado motorizado por la provincia de La Rioja, estuvo promoviendo los servicios que espera tener ya operativos a partir de fines de este año.

"En Washington, tuvimos reuniones con directivos de empresas privadas como Space X y de agencias espaciales estatales" - Ayelén Ebene, manager de Proyecto de Solar54.

Según Ayelén Ebene, manager de Proyecto de Solar54, la iniciativa tiene como objetivo emular las posibles condiciones de vida humana en la superficie de Marte en una base instalada en Los Colorados, una de las regiones terrestres de mayor parecido al entorno marciano. Esa instalación tendrá tres fines: científico, educativo y turístico. Según Ebene, Solar54 ofrecerá una serie de módulos autocontenidos, instalados en un entorno geográfico único, pero accesible (está a una hora de viaje en auto de la capital provincial) y servirá tanto para selección de personal como para entrenamiento de equipos en futuras misiones espaciales.

Pero también se podrán rentar estos módulos geodésicos "a medida" para hacer investigación científica original aplicada en un entorno controlado. "En Washington, tuvimos reuniones con directivos de empresas privadas como Space X y de agencias espaciales estatales", contó la experta en diálogo con Infotechnology. Y recuerda que en el mundo ya existe una decena de bases similares, pero la de La Rioja será la primera de América latina. Y nuestros costos y agilidad de respuesta a las necesidades del cliente, son altamente competitivos", cierra la ejecutiva.

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