

Un proyecto de conservación en el sur de Chile ofrece alojamiento, comida y excursiones gratis a cambio de trabajo voluntario. La convocatoria está publicada en la plataforma Worldpackers.
El lugar queda en Lonquimay, en la Patagonia norte de Chile, sobre 500 hectáreas junto a la Reserva Nacional Alto Biobío, en pleno límite con Argentina.
Qué tareas hay que hacer y qué piden
El sitio forma parte del Geoparque Kütralkura, reconocido por la Unesco, y de la Reserva de la Biosfera Las Araucarias. Ahí se desarrollan actividades de educación ambiental, geología y ecoturismo.

Entre 2025 y 2026, el equipo trabaja en la reintroducción de especies extintas en la zona y en el monitoreo de pumas. Quienes se sumen como voluntarios colaboran en:
- Senderos, domos y huertas del predio.
- Tareas de jardinería, construcción y reparación.
- Atención en la recepción del lugar.
La carga semanal es de 30 horas, con dos días libres para recorrer la región. Solo se aceptan postulaciones individuales, sin parejas ni dúos de viaje. El rango de edad va de los 18 a los 60 años.
En cuanto al idioma, piden inglés fluido o, como alternativa, un nivel principiante de español. Es un punto importante para quien viene desde la Argentina: el nivel de inglés exigido es alto, salvo que ya se maneje el español básico.
Qué incluye y qué no cubre el programa
A cambio de las 30 horas semanales, el proyecto garantiza habitación compartida, desayuno, almuerzo y cena todos los días, wifi básico, cocina equipada y lavandería. También suma tours, clases de idiomas y bicicletas sin costo.
Al terminar la estadía, el anfitrión entrega un certificado de finalización. Worldpackers, por su parte, ofrece soporte durante todo el viaje y un sistema de protección si no se cumplen las condiciones pactadas.
Lo que no cubre el programa son los vuelos hasta Chile, el seguro de viaje, el transporte interno ni los trámites de visa según la nacionalidad de cada postulante. Esos gastos corren por cuenta de cada voluntario.
La convocatoria está abierta de septiembre a febrero. La estadía mínima es de cuatro semanas y el máximo permitido son doce.
Para alguien que busca una experiencia de varios meses en un entorno patagónico sin gastar en alojamiento, la propuesta suma una alternativa concreta a pocos kilómetros de la frontera argentina.

















