El Hotel El Solar, uno de los alojamientos más reconocidos de Bella Vista, Corrientes, cerró sus puertas de manera definitiva el viernes 17 de julio, después de casi tres décadas de actividad ininterrumpida.
Tras más de 30 años abiertos, cerró un histórico hotel del turismo argentino
La empresa propietaria tomó la decisión luego de constatar que el negocio dejó de ser rentable.
El establecimiento no lograba equilibrar sus ingresos con los costos fijos de mantenimiento, pese a que, en algunos fines de semana largos, gracias a eventos deportivos puntuales, había alcanzado ocupación completa.
La caída sostenida en el flujo de turistas y viajeros de negocios, sumada al costo creciente de sostener la estructura, terminó de inclinar la balanza. El resto del año, los números del hotel eran negativos.
El Hotel El Solar se había convertido en un punto de referencia para quienes visitaban Bella Vista, no solo por su arquitectura de estilo clásico y colonial, sino también por su mobiliario tradicional de algarrobo, que le daba identidad propia frente a otras opciones de alojamiento de la zona.
Qué pasará con los empleados del hotel
La empresa confirmó que reubicará a los ocho empleados que trabajaban en el establecimiento en otras unidades del mismo grupo empresarial, ubicadas en distintos puntos de Corrientes, Entre Ríos y otras provincias del Nordeste argentino.
Algunos detalles sobre esa reubicación:
- Está sujeta a la disponibilidad de vacantes en cada sucursal.
- Depende también de la voluntad de cada trabajador para trasladarse.
- Por el momento no hay definiciones individuales sobre el destino de cada empleado.
- La firma ya notificó a sus proveedores e inició los trámites administrativos del cierre.
El cierre generó conmoción entre los vecinos de Bella Vista, que durante años usaron el hotel como punto de encuentro para reuniones familiares y eventos sociales. Por ahora, no hay información oficial sobre qué uso tendrá el edificio que ocupaba el establecimiento.
El caso se suma a una tendencia que preocupa al sector turístico regional, donde otros hoteles con historia también bajaron la persiana en los últimos meses por la misma combinación de baja demanda y costos que no cierran.
Un cierre que golpea a la hotelería del interior
El caso del Hotel El Solar refleja una dificultad que atraviesa a buena parte de la hotelería tradicional en localidades del interior, donde los establecimientos familiares o de mediana escala dependen fuertemente de fines de semana largos, eventos puntuales y turismo de paso para sostener su actividad durante todo el año.
Para la comunidad de Bella Vista, la noticia no solo implica la pérdida de un espacio de hospedaje, sino también el cierre de un lugar que funcionaba como punto de referencia social, algo que muchos vecinos remarcaron apenas se conoció la decisión de la empresa.