

La histórica fábrica textil Textilana, reconocida en todo el país por fabricar la marca Mauro Sergio, atraviesa una de las peores crisis de su historia y quedó al borde de la quiebra tras presentar un concurso preventivo de acreedores.
La empresa, fundada hace más de 45 años en Mar del Plata, enfrenta una fuerte caída del consumo, problemas financieros y el impacto de las importaciones textiles, en un escenario que pone en riesgo cerca de 200 puestos de trabajo.
La situación generó alarma entre los trabajadores y preocupación en el sector industrial, ya que la firma llegó a tener más de 800 empleados en sus mejores años y hoy apenas conserva una cuarta parte de esa planta.
La histórica empresa textil que entró en crisis y podría cerrar para siempre
Textilana es una de las fábricas textiles más emblemáticas de Mar del Plata y desde hace décadas produce prendas de punto bajo la marca Mauro Sergio, conocida especialmente por sus sweaters y ropa de invierno.

La compañía confirmó que inició un proceso de “reordenamiento” y solicitó la apertura de un concurso preventivo para evitar la quiebra y renegociar sus deudas bajo supervisión judicial.
Desde la firma explicaron que la decisión fue tomada por la fuerte retracción del consumo y por el complejo contexto económico que atraviesa el sector textil argentino.
Además, remarcaron que buscan mantener operativa la estructura industrial y garantizar el abastecimiento de mercadería a sus clientes.
Qué pasará con los empleados de la empresa
La crisis de la empresa viene profundizándose desde el año pasado. En noviembre de 2025, Textilana suspendió a 175 trabajadores y pagó solamente el 78% de sus salarios debido a la caída de ventas y al exceso de stock.
Aunque los empleados fueron reincorporados en abril, el panorama no mejoró y la incertidumbre volvió a instalarse dentro de la fábrica.
Trabajadores de la empresa advirtieron que la producción cayó de forma abrupta y señalaron que el desplome del consumo interno y el avance de productos importados golpearon de lleno a la industria nacional.
“Antes éramos más de 800 empleados y hoy somos cerca de 200”, aseguraron desde la planta, reflejando el fuerte deterioro que sufrió la compañía en los últimos años.
El temor principal entre los trabajadores es que el concurso preventivo derive en despidos masivos o incluso en el cierre definitivo de la fábrica.
Actualmente, unas 200 familias dependen directamente de la continuidad de Textilana, mientras crece la preocupación por el futuro laboral del sector textil en Mar del Plata.
La empresa sostuvo que intentará sostener la actividad y adaptarse a las nuevas exigencias del mercado, aunque reconoció que el escenario económico obliga a tomar “decisiones firmes” para garantizar la supervivencia de la compañía.
Crisis en la industria textil argentina
El caso de Textilana refleja el difícil momento que atraviesa la industria textil nacional.
Según distintas cámaras empresarias, el sector opera con niveles históricamente bajos de producción y enfrenta una fuerte presión por el ingreso de productos importados a precios muy bajos.
En paralelo, la caída del poder adquisitivo provocó una fuerte baja en las ventas de indumentaria, afectando especialmente a las fábricas nacionales.
















