

Una de las fábricas de muebles más reconocidas del país anunció que cierra su planta en Buenos Aires, por lo que dejará de producir dentro de la provincia. De esta manera, deja este sector después de 40 años de operación en la región.
Se trata de Color Living, la cual tenía una planta en la calle Beethoven al 624, localidad de Pacheco, partido de Tigre. Por este motivo, más de 40 empleados quedaron sin trabajo.

Historia de Color Living: un pilar de la industria mueblera argentina
Fundada hace cuatro décadas, Color Living se consolidó como un referente en el mercado de muebles residenciales, con una producción anual que alcanzaba las 90.000 unidades.
La planta de Tigre, ubicada en Pacheco, era clave para abastecer el mercado del Gran Buenos Aires, especializándose en los sectores de carpintería y costura. Paralelamente, la empresa mantenía su núcleo operativo en la planta principal de Villa del Rosario, Córdoba, donde emplea a cerca de 400 personas.
Durante su trayectoria, Color Living contribuyó significativamente al tejido industrial de Buenos Aires, generando empleo estable y fomentando la cadena de proveedores locales.
Sin embargo, el cierre de esta filial representa no solo una pérdida inmediata de puestos de trabajo, sino también un retroceso en la capacidad productiva de la provincia.
¿Por qué cerró esta fábrica de muebles?
La decisión de cerrar la fábrica en Tigre se atribuye principalmente a dos factores estructurales que azotan al sector de muebles en Argentina:
- Caída drástica de la demanda interna: la contracción del consumo masivo, impulsada por la incertidumbre económica, redujo los volúmenes de ventas de manera sostenida.
- Apertura de importaciones: el ingreso masivo de productos extranjeros a precios competitivos erosionó la viabilidad de la producción local, haciendo imposible sostener operaciones en Buenos Aires.
¿Cómo impacta este cierre?
Como resultado, Color Living optará por concentrar todas sus actividades en Córdoba, donde las condiciones logísticas y de costos son más favorables. La empresa ha iniciado los procedimientos administrativos correspondientes, aunque no se han detallado públicamente las condiciones de indemnización para los afectados.
Por su parte, los 40 trabajadores de la planta de Pacheco, todos vinculados a áreas de carpintería y costura, fueron desvinculados sin opciones de reubicación interna.
Este cierre se produce en un contexto de contracción industrial en Buenos Aires, donde el empleo manufacturero enfrenta desafíos crecientes. Solo un día antes, la planta de Whirlpool en Pilar dejó 220 despedidos.











