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La Tarjeta SUBE, es el principal medio de pago electrónico para colectivos, trenes y subtes en Argentina, mantiene vigente el mecanismo de saldo negativo en enero de 2026, un beneficio que permite completar un viaje incluso cuando el crédito cargado previamente se agotó.

Este crédito funciona como un “colchón” automático: si el usuario no tiene saldo suficiente al momento de validar el viaje, el sistema lo habilita igualmente y descuenta el monto utilizado en la próxima recarga.

Saldo negativo según el transporte

Desde comienzos de este año, los montos de saldo negativo se fijaron de la siguiente manera:

La función es especialmente útil para quienes enfrentan imprevistos al viajar sin saldo suficiente.
La función es especialmente útil para quienes enfrentan imprevistos al viajar sin saldo suficiente.
  • $ 1.200 para viajar en colectivos de todo el país, subtes de la Ciudad de Buenos Aires y transporte fluvial en el Delta bonaerense.
  • $ 650 para los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (incluidas las líneas Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín, Belgrano Norte y Sur) y el Tren del Valle en Neuquén.
  • $ 480 para la línea de tren Urquiza, que mantiene ese valor hasta que finalicen las tareas de modernización de sus molinetes.

Este esquema no difiere de cómo se venía aplicando el crédito de emergencia en 2025, aunque el contexto tarifario actual, con aumentos en colectivos, subtes y trenes, hace que el margen de uso se sienta más ajustado en el día a día.

En términos operativos, el saldo negativo de la SUBE puede cubrir uno o dos viajes completos, dependiendo del costo del pasaje y del medio de transporte. El monto se descuenta automáticamente en la próxima recarga que realice el usuario, restando primero la deuda generada por el uso de este crédito.

La función es especialmente útil para quienes enfrentan imprevistos al viajar sin saldo suficiente, aunque no representa un aumento de saldo cargado ni un subsidio extra, sino una herramienta que evita quedar “a pie” momentáneamente.

Cómo afecta el contexto tarifario

La vigencia del saldo negativo se inscribe en un escenario de actualizaciones tarifarias mensuales: en el Área Metropolitana de Buenos Aires, por ejemplo, las tarifas de colectivos y subtes experimentaron incrementos a partir de enero, lo que influye directamente en la cantidad de viajes que puede cubrir el crédito de emergencia.