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El vinagre es uno de los ingredientes más versátiles del hogar. Aunque suele utilizarse para limpiar pisos, cocina o baño, en los últimos meses ganó popularidad un método poco conocido: rociar vinagre en las cuatro esquinas de un ambiente.
Este truco, basado en principios del Feng Shui, se volvió tendencia por su supuesto aporte para neutralizar energías densas y favorecer la prosperidad dentro del hogar.
¿Para qué sirve aplicar vinagre en las esquinas del hogar?
Es común entrar a un lugar y experimentar una sensación particular. A eso muchas personas lo llaman “energía”, y explican así por qué uno puede sentirse bien o incómodo en determinados espacios o con ciertas personas.

Aunque no es uno de sus usos habituales, el vinagre también se utiliza para limpiar energéticamente los ambientes, transformándolos en espacios más agradables. Según el Feng Shui, esta práctica ayuda a eliminar cargas negativas y a renovar la energía del hogar.
Los especialistas en esta disciplina señalan que existen tres puntos clave donde aplicar vinagre para remover bloqueos energéticos: la cocina, el baño y la puerta de entrada.
Cómo aplicarlo correctamente
El proceso no es solo una limpieza física, sino que también requiere intención y atención al simbolismo que, según el Feng Shui, tiene cada espacio del hogar.

Estos son los pasos a seguir:
- En la cocina: colocar un pequeño recipiente con vinagre en las cuatro esquinas durante algunas horas. El líquido absorbe la energía estancada. Si el olor resulta fuerte, se puede ventilar el ambiente o encender un incienso después del procedimiento.
- En el baño: colocar un pequeño recipiente con vinagre en las cuatro esquinas para que actúe como un limpiador natural y energético.
- En la puerta de entrada: limpiar la puerta con vinagre, pero manteniendo una intención clara. Mientras se realiza la limpieza, se recomienda repetir mentalmente la frase: “Solo permito que entren a mi vida energías limpias, oportunidades y abundancia”.












