En esta noticia

Usar WhatsApp a diariamente y no haber publicado jamás una foto, una frase o un video en la sección de “estados” es una conducta habitual que suele asociarse con la autosuficiencia o el desinterés por la mirada ajena.

Sin embargo, un conjunto de investigaciones en psicología y comportamiento digital reveló que la decisión de no compartir historias responde a factores mucho más diversos, como la preferencia por la privacidad, el tipo de plataforma utilizada o la simple utilidad percibida del recurso, descartando que el silencio en las redes sea un motivo de independencia emocional.

Las 7 motivaciones para publicar estados y por qué no hacerlo no implica autosuficiencia

Un estudio encabezado por los investigadores Murugan Pattusamy (Universidad de Hyderabad) y Prasanta Chopdar (Instituto Indio de Administración de Shillong) analizó las razones detrás del uso de las historias de WhatsApp.

A través de una serie de investigaciones cualitativas y cuantitativas, los expertos identificaron siete motivaciones principales que impulsan a los usuarios a compartir contenido:

  • Búsqueda de atención: La necesidad de recibir visibilidad y respuestas directas por parte de los contactos.
  • Mantenimiento de relaciones sociales: El deseo de mantener el contacto fluido con el círculo cercano.
  • Expresión de opiniones: Compartir puntos de vista sobre actualidad, política u otros temas de interés.
Los expertos identificaron siete motivaciones principales que impulsan a los usuarios a compartir contenido.Shutterstock
  • Difusión de novedades personales: Informar a la red sobre logros, viajes o eventos de la vida cotidiana.
  • Inspirar a otros: Publicar mensajes de superación, reflexiones o contenido motivacional.
  • Entretenimiento: Compartir humor, memes o datos curiosos.
  • Acciones de bien social: Difundir campañas de concientización, búsquedas o iniciativas comunitarias.

La existencia de este abanico de razones demuestra que publicar contenido en la aplicación no puede reducirse a una búsqueda de aprobación externa.

En consecuencia, la ausencia de contenido tampoco puede interpretarse de manera automática como la falta de esa necesidad o como un rasgo de personalidad autosuficiente.

Qué determina realmente la decisión de no publicar

El neurocientífico Dar Meshi, de la Universidad Estatal de Michigan, demostró en sus estudios de resonancia magnética que las interacciones positivas en plataformas digitales (como los “me gusta” o las respuestas) activan sistemas de recompensa social en el cerebro.

No obstante, las investigaciones advierten que las motivaciones cambian según la plataforma empleada. Mientras que en Instagram y Facebook prevalece la autopromoción, en WhatsApp el uso de historias responde principalmente al deseo de compartir e interactuar dentro de un ámbito más acotado.

Asimismo, diversos trabajos académicos desmintieron que exista una relación directa entre publicar con frecuencia y tener una baja autoestima. Algunos análisis constataron que las personas con mayor autoestima suelen publicar más contenidos, mientras que en otros casos no se detectaron correlaciones significativas.

Por este motivo, quienes nunca suben estados en WhatsApp suelen priorizar la privacidad de su entorno, prefieren la comunicación de manera individual o consideran irrelevante la herramienta, sin que esto constituya un indicador definitivo sobre su nivel de autoestima o sociabilidad.