

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) planifica un nuevo paro nacional de 48 horas que podría generar complicaciones en el transporte aéreo de Argentina.
La medida de fuerza podría impactar en el funcionamiento de más de 27 aeropuertos de todo el país y provocaría demoras y cancelaciones de vuelos durante dos jornadas consecutivas.
La medida afectará a empleados vinculados con la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), comenzará este jueves 3 de septiembre y continuará durante el viernes 4.
Qué se sabe del posible paro de aeropuertos
En caso de confirmarse la medida de fuerza, la interrupción de las tareas podría darse en dos franjas horarias.
- De 9 a 12 horas.
- De 18 a 21 horas.
Durante esos períodos, la protesta podría afectar la normal operación de los vuelos y generar cambios en las programaciones de las aerolíneas.
La situación se produciría, además, en una semana marcada por otras medidas gremiales. El viernes 4 de septiembre también habrá un paro nacional que afectará distintos servicios y actividades en Argentina.
Más de 27 aeropuertos afectados: qué vuelos podrían sufrir demoras

La medida de fuerza alcanzaría a más de 27 aeropuertos distribuidos en diferentes regiones del país, lo que podría generar complicaciones tanto en los vuelos de cabotaje como en algunas operaciones vinculadas con la actividad aérea nacional.
Los trabajadores involucrados cumplen funciones en sectores estratégicos para el funcionamiento cotidiano de los aeropuertos, entre ellos áreas de coordinación operativa, sanidad, control de emergencias y tareas administrativas.
El impacto de la medida de fuerza podría traducirse en demoras, reprogramaciones y eventuales cancelaciones, especialmente durante las franjas horarias en las que se desarrollará la protesta.
Qué vuelos estarán garantizados durante el paro nacional
A pesar de la medida de fuerza, determinados vuelos garantizarían su operación normal. Entre ellos se encuentran:
- Vuelos sanitarios.
- Vuelos humanitarios.
- Traslados de órganos.
- Vuelos oficiales.
El resto de los pasajeros deberá consultar con anticipación el estado de sus vuelos y mantenerse atento a las comunicaciones oficiales de las aerolíneas.
La situación podría generar una nueva jornada de incertidumbre para quienes tengan previsto viajar desde terminales como Ezeiza y Aeroparque.












