

Un objeto espacial de aproximadamente 10 kilómetros de diámetro, un tamaño similar al del asteroide vinculado con la extinción de los dinosaurios, volverá a pasar cerca de la Tierra en las próximas semanas.
Se trata del cometa Tempel 2, un visitante periódico del Sistema Solar que podrá observarse desde distintos puntos del planeta durante este invierno en el hemisferio sur y verano en el hemisferio norte.
Su acercamiento es un evento astronómico esperado y brinda una oportunidad para que aficionados y expertos lo sigan con telescopios o binoculares, sin ser un peligro real para la humanidad.
¿Qué es el cometa Tempel 2 y por qué llamó la atención?
El Tempel 2 fue descubierto en 1873 por el astrónomo alemán Wilhelm Tempel y pertenece al grupo de los cometas de período corto, ya que completa una vuelta alrededor del Sol cada 5,37 años.
Lo que despertó el interés en esta ocasión es el tamaño de su núcleo, estimado en unos 10 kilómetros de diámetro, una dimensión comparable a la del objeto que impactó contra la Tierra hace unos 66 millones de años y provocó la extinción masiva de los dinosaurios.

¿Cuándo se podrá ver desde la Tierra?
Según las previsiones astronómicas, el cometa comenzará a ser visible durante julio y alcanzará su máximo acercamiento el 3 de agosto de 2026.
Durante esos días podrá observarse con mayor facilidad en la constelación de Capricornio, siempre que las condiciones meteorológicas acompañen. No será visible a simple vista, por lo que se recomienda utilizar binoculares o un pequeño telescopio para apreciar mejor el fenómeno.
¿Existe algún peligro para la Tierra?
Aunque el Tempel 2 tiene un tamaño similar al del objeto que acabó con los dinosaurios, los cálculos de los astrónomos muestran que su órbita está perfectamente estudiada y que pasará a una distancia segura de la Tierra, sin posibilidad de impacto.
Este tipo de acercamientos son habituales en astronomía y permiten estudiar la composición, evolución y comportamiento de los cometas a lo largo del tiempo.
Un espectáculo que no ocurre todos los años
Si bien Tempel 2 visita el Sistema Solar interior cada poco más de cinco años, no siempre las condiciones de observación son favorables desde la Tierra.
Por eso, el paso de este año representa una oportunidad especial para quienes disfrutan de la astronomía. Con un cielo despejado y el equipo adecuado, será posible seguir el recorrido de uno de los cometas más conocidos y de mayor tamaño que se podrán observar durante 2026.













