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El cometa interestelar 3I/ATLAS, el tercero de este tipo descubierto hasta la fecha y el más brillante jamás observado, podría haberse formado mucho antes que el propio Sol. Un equipo internacional de astrónomos logró reconstruir parte de su historia gracias al análisis de sus huellas químicas, un estudio sin precedentes para un objeto originado fuera del Sistema Solar.

La investigación, realizada con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) y publicada el 6 de julio en la revista Nature Astronomy, concluye que este visitante interestelar probablemente se originó en las regiones exteriores de un antiguo sistema planetario, alrededor de una estrella mucho más vieja que el Sol.

El análisis químico de 3I/ATLAS revela un origen anterior al Sistema Solar

Los cometas interestelares son objetos helados formados alrededor de una estrella distinta del Sol que, en ocasiones, atraviesan el Sistema Solar. “Son una especie de fósiles de un proceso de formación planetaria que ocurrió muy lejos, pero que tenemos la oportunidad de estudiar desde mucho más cerca”, declara Cyrielle Opitom, investigadora de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) y codirectora del estudio junto a Jean Manfroid y Damien Hutsemékers, de la Universidad de Lieja (Bélgica).

3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar descubierto hasta el momento, después de 1I/ʻOumuamua y 2I/Borisov. Fue detectado mientras se acercaba al Sol, lo que permitió a la comunidad científica estudiarlo con suficiente antelación.

A diferencia de los dos objetos interestelares identificados previamente, cuyo análisis resultó limitado por la ausencia de gas o por su escaso brillo, la luminosidad sin precedentes de 3I/ATLAS permitió medir por primera vez las proporciones isotópicas de un cometa formado fuera del Sistema Solar.

Las huellas químicas del cometa interestelar 3I/ATLAS revelan que es más viejo que el Sol.
Las huellas químicas del cometa interestelar 3I/ATLAS revelan que es más viejo que el Sol.Fuente: Shutterstockmuratart

Las proporciones de carbono y nitrógeno explican por qué el cometa es tan antiguo

Con el instrumento UVES del VLT de ESO, los investigadores midieron las proporciones de isótopos de carbono y nitrógeno presentes en las moléculas de cianuro del gas que rodea al cometa. Estas proporciones son un indicador del origen de un cometa porque reflejan las condiciones físicas del entorno en el que se formó y, según los científicos, apenas cambian durante su recorrido por el espacio.

A diferencia de los cometas de nuestro Sistema Solar, este visitante interestelar lleva proporciones isotópicas inusualmente altas de carbono y nitrógeno”, apunta Aravind Krishnakumar, de la Universidad de Lieja y coautor del estudio.

Los análisis indican que el cometa probablemente se formó en las regiones exteriores de una estrella antigua de baja metalicidad, es decir, con pocos elementos más pesados que el helio. Estas estrellas se habrían formado cuando el universo era mucho más joven y menos rico químicamente que en la actualidad. Por ello, el equipo considera que 3I/ATLAS se originó alrededor de una estrella mucho más antigua que el Sol.

3I/ATLAS es una oportunidad realmente emocionante para investigar la composición de otro sistema planetario, uno que se formó mucho antes de que existieran nuestro Sol y nuestro Sistema Solar”, dice la coautora, Rosemary Dorsey, investigadora de la Universidad de Helsinki (Finlandia).

En ese sentido, las pruebas obtenidas por los distintos equipos apuntan a que 3I/ATLAS tiene más del doble de antigüedad que el Sol.

Las huellas químicas del cometa interestelar 3I/ATLAS revelan que es más viejo que el Sol. (Fuente: ShutterStock).
Las huellas químicas del cometa interestelar 3I/ATLAS revelan que es más viejo que el Sol. (Fuente: ShutterStock).

El hallazgo abre una nueva etapa para estudiar objetos interestelares

Aunque las observaciones de 3I/ATLAS con el VLT están llegando a su fin a medida que el cometa se aleja del Sol, los investigadores destacan que el próximo Telescopio Extremadamente Grande (ELT) de ESO permitirá realizar mediciones similares en futuros objetos interestelares, incluso si son menos brillantes que este cometa.

El campo de los objetos interestelares es aún muy reciente, y realmente no sabemos qué esperar. Cada vez que se descubre uno nuevo, tenemos nuevas sorpresas”, concluye Opitom.