

Dormir una siesta puede ser una buena herramienta para recuperar energía durante el día, mejorar la atención y reducir el cansancio. Sin embargo, la duración es clave: dormir demasiado puede provocar el efecto contrario y generar sensación de aturdimiento al despertar.
Para los adultos sanos, la duración ideal de una siesta es de 20 a 30 minutos. La recomendación es evitar que se convierta regularmente en un descanso de más de media hora.
¿Qué beneficios tiene dormir una siesta de 20 a 30 minutos?
Una siesta breve puede aportar varios beneficios durante la jornada. Mayo Clinic señala que puede favorecer la relajación, reducir el cansancio, aumentar la atención y mejorar el estado de ánimo.

Además, puede contribuir a mejorar el rendimiento, particularmente el tiempo de reacción y la memoria. Por eso, una siesta corta puede resultar especialmente útil cuando aparece somnolencia durante la tarde o después de una noche de descanso insuficiente.
El problema aparece cuando el descanso se extiende demasiado. “Cuanto más tiempo duerma la siesta, más probable es que se sienta aturdido después”, advierte el artículo. Esa sensación se conoce como inercia del sueño y puede dificultar la concentración inmediatamente después de despertarse.
El horario también es importante
No solo importa cuánto dura la siesta, sino también a qué hora se duerme. En este sentido, se aconseja hacerlo temprano por la tarde y señala que dormir después de las 15:00 puede dificultar el descanso nocturno.
Para aprovechar mejor esos minutos de descanso, también se recomienda buscar un ambiente tranquilo, oscuro y con una temperatura agradable. Es conveniente reducir las distracciones, como el televisor, la computadora o el celular.
Las recomendaciones para una buena siesta
- Duración: entre 20 y 30 minutos.
- Horario: preferentemente temprano por la tarde.
- Lugar: tranquilo, oscuro y confortable.
- Evitar: siestas habituales de más de 30 minutos.
- Después de despertar: tomarse unos minutos antes de retomar actividades que requieran máxima concentración.
Si una persona necesita dormir siestas cada vez más largas o siente somnolencia durante el día de manera habitual, Mayo Clinic recomienda consultar con un profesional de la salud, ya que podría existir un problema con el descanso nocturno.













