Bienestar

Los 3 trucos rápidos de este neurocientífico para "hackear" el cerebro y lograr todo lo que nos proponemos

Un experto español muestra qué posibilidades tenemos para transformar nuestra vida a través de los hábitos y propuestas que estimulen la neurogénesis.

Para tener éxito a veces hace falta engañar un poco a la mente y así lograr que vaya tras los objetivos que queremos alcanzas. Para esto, la neurociencia tiene algunos trucos que podemos poner hoy mismo en práctica.

Nuestro cerebro, como ha demostrado la ciencia, es el dispositivo más potente y certificado del universo: tanto es así que todavía no hemos logrado ni acercarnos al límite de sus posibilidades. Jonathan Benito es profesor e investigador de neurociencia de la Universidad Autónoma de Madrid, y ha publicado en las revistas internacionales de mayor impacto, como Nature. 

Se hizo muy conocido con el libro Gestiona tu tiempo, disfruta de la vida, y ahora acaba de publicar Redefine imposible, junto con editorial Planeta. En este libro muestra muchos aspectos del potencial que tenemos para transformar nuestra vida a través de los hábitos y propuestas que estimulen la neurogénesis.

"El potencial plástico del cerebro necesita el contexto adecuado para desarrollarse", explicó Benito en un artículo publicado por el medio catalán Rac 1. Para garantizarlo es necesaria una combinación de los factores que componen la tríada del éxito. A continuación, sus tres consejos para "hackear" el cerebro:

Hackeo 1: el ejercicio de la rueda de la vida

La famosa pirámide de Maslow muestra la jerarquía de necesidades del ser humano, que van desde las más básicas (como tener acceso a comida y abrigo) a las más elevadas (como la autorrealización), pasando por las de seguridad, conexión social, aprecio y reconocimiento. 

Las elevadas necesidades no tienen que ver con la supervivencia y la reproducción, por lo que el cerebro no está programado para satisfacerlas y definir los objetivos elevados. 

Tener objetivos claros es clave porque van ligados a la motivación. Para definirlos, Benito propone el ejercicio de la rueda de vida: consiste en dibujar diferentes radios que representen cada uno de los aspectos de la vida (relaciones personales, trabajo, ocio...). Éstos se puntúan del 1 al 10, lo que nos proporciona una imagen visual de cómo nos sentimos en el presente. 

Al reflexionar sobre lo que necesitaríamos para conseguir la puntuación máxima en cada categoría, nuestros objetivos y propósitos quedan al descubierto.

Hackeo 2: imagina la película de tu mayor éxito

La perseverancia es esencial para dar tiempo a que se desarrollen en el cerebro los fenómenos asociados a la plasticidad neuronal. Benito nos recuerda la necesidad de ser realistas: habrá momentos duros, pero si prevés que caerás te levantarás. Es indispensable tener paciencia y tratarse a sí mismo con cariño y racionalidad.

Hackeo 3: prioriza cantidad, no calidad

La predisposición que mostramos frente a la vida es la que muestra la vida con nosotros, por lo que nos puede bloquear o dar alas. 

En este apartado Benito destaca el fascinante papel neurofisiológico de los efectos placebo (producido cuando las expectativas positivas de un paciente desencadenan la liberación de un conjunto de sustancias endógenas como las endorfinas, que resultan beneficiosas para el organismo) y el noze ( cuando las expectativas negativas resultan sustancias perjudiciales como el cortisol). 

También destaca el efecto de la profecía autocumplida: las expectativas que tenemos y que otras tienen sobre nuestro rendimiento influyen, ya sea positivamente (efecto Pigmalión) o negativamente (efecto Gólem). En palabras del autor: "La ciencia constata que no vivimos a la altura de las capacidades con las que nacemos, sino de las creencias que forjamos".

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