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Cuando una persona fallece y el patrimonio debe ser otorgado a los herederos, se inicia el proceso conocido como sucesión, que se encarga de repartir todos los bienes legados por el fallecido.
Sin embargo, existen situaciones en las que un juez tiene que intervenir para realizar la repartición de la herencia correspondientes al caso.
Herencias: motivos para la intervención de un juez
Cuando se activa una sucesión, es necesario llevar a cabo la partición de la herencia para que los herederos obtengan los bienes de forma equitativa. Esta normativa se aplica tanto en presencia de un testamento como en su ausencia, garantizando que cada heredero reciba las partes del patrimonio que le correspondan.
De acuerdo con lo estipulado en el Código Civil y Comercial de la Nación, la partición de una herencia durante una sucesión puede clasificarse en dos tipos: judicial o extrajudicial.

En el caso de la partición de herencia judicial, se requiere la intervención de un juez para dictar la partición de los bienes. Este procedimiento se lleva a cabo cuando los herederos no logran llegar a un acuerdo respecto a la recepción del patrimonio dejado por el causante, es decir, la persona fallecida.
Asimismo, este tipo de partición también se aplica cuando existe un conflicto entre los propios herederos que impide que las partes acuerden cómo se distribuirá la herencia.
¿Cuál es la diferencia entre partición de herencia judicial y extrajudicial?
En general, este tipo de procesos son mucho más rápidos y generan un gasto económico considerablemente menor en comparación con los procedimientos judiciales.
A diferencia de la partición de una herencia judicial, que requiere la intervención de un juez, en el caso de la partición extrajudicial solo se necesita un escribano público que certifique el acuerdo entre todos los herederos para el reparto de los bienes.

¿Quiénes son los herederos legítimos en una sucesión?
Según se expresa en el Código Civil y Comercial, los herederos legítimos son:
- Los descendientes del causante
- Los ascendientes del causante
- El cónyuge
No obstante, hay personas que recibirán una parte de la herencia, aunque no figuren en el testamento y lo harán bajo la característica de “herederos legítimos”.
Antes de fallecer, una persona puede dejar un testamento en el cual se indica quiénes serán los receptores de los bienes que adquirió en vida. Este tipo de sucesiones se denominan como “testamentarias” y son válidas únicamente cuando se posee este documento.
¿En qué situaciones un testamento se considera inválido?
La nulidad de un testamento puede declararse en diversas circunstancias, las cuales se encuentran estipuladas en los artículos 2462 y 2531 del Código Civil y Comercial.
- Por violar una prohibición legal.
- Por tener defectos de forma.
- Por haber sido otorgado por persona privada de la razón en el momento de testar. La falta de razón debe ser demostrada por quien impugna el acto.
- Por haber sido otorgado por persona judicialmente declarada incapaz.
- Por ser el testador una persona que sufre limitaciones para comunicarse en forma oral y, además, no saber leer ni escribir, excepto que lo haga por escritura pública, con la participación de un intérprete en el acto.
- Por haber sido otorgado con error, dolo o violencia.
¿Los herederos pueden impugnar testamentos para agilizar la sucesión?
La nueva ley de sucesiones en Argentina también establece que los herederos pueden anular un testamento si consideran que no se respetan sus derechos. Este proceso puede generar demoras en la partición de la herencia, ya que se requiere una revisión judicial para determinar la validez del documento y los derechos de cada heredero.
Además, se ha implementado un sistema de mediación para resolver conflictos entre herederos de manera más ágil. Este enfoque busca evitar la intervención judicial prolongada y fomentar acuerdos amistosos, lo que puede resultar en una distribución más rápida y eficiente de los bienes del causante.

















