

Durante medio siglo, la ciencia trabajó con un modelo relativamente estable sobre el tamaño y la forma de Júpiter. Sin embargo, un análisis reciente encabezado por especialistas del Instituto Weizmann de Ciencias, en Israel, acaba de modificar ese conocimiento.
Gracias a información inédita enviada por la misión Juno de la NASA, los investigadores lograron obtener la medición más exacta hasta la fecha del mayor planeta del sistema solar.
El trabajo, publicado en Nature Astronomy, involucró a equipos de Italia, Estados Unidos, Francia y Suiza. El resultado: Júpiter es más plano y un poco más pequeño de lo que se pensaba.
¿Cómo lograron medir Júpiter y qué se pudo saber?
Hasta ahora, la forma de Júpiter se basaba en apenas seis mediciones hechas por las misiones Voyager y Pioneer en los años 70, que enviaban señales de radio hacia la Tierra.Esos datos permitieron construir el modelo original, pero su precisión era limitada.
La diferencia llegó con Juno. La nave, que orbita el planeta desde 2016, realizó 26 nuevas mediciones gracias a una trayectoria extendida desde 2021. Ese cambio permitió que Juno pasara por detrás del planeta desde el punto de vista terrestre, algo que no había ocurrido antes.
Cuando la nave queda oculta detrás de Júpiter, sus señales de radio se desvían al atravesar la atmósfera. Esa deformación funciona como una especie de “firma” que permite calcular con alta precisión la densidad, la estructura y el tamaño del planeta.
¿Qué revelaron los nuevos datos sobre el Sistema Solar?
Los investigadores analizaron cómo el gas del planeta curva las señales de radio y usaron ese comportamiento para crear mapas de temperatura y densidad.
Los resultados muestran que:
- Júpiter es 8 km más angosto en el ecuador respecto a la estimación previa.
- Sus polos son 24 km más planos de lo que se creía.
- Su forma es más achatada de lo que indicaban modelos anteriores.
Ese ajuste, aunque parece mínimo, obliga a recalibrar modelos del interior del planeta, que dependen de medidas muy precisas para estudiar su estructura profunda.

¿Por qué unos pocos kilómetros cambian tanto?
Los investigadores explican que estas diferencias reducen inconsistencias de décadas entre mediciones atmosféricas y modelos gravitacionales. Al ajustar el radio del planeta:
- Los cálculos del interior coinciden mejor con los datos reales.
- Los modelos se alinean con mediciones de densidad y temperatura.
- Se corrige el impacto de los vientos de Júpiter, que antes se subestimaban.
El factor viento es clave: Júpiter posee corrientes atmosféricas extremadamente profundas y huracanes gigantes, cuya influencia no se había integrado por completo en estudios anteriores.
Vientos, ciclones y un planeta 20 veces más achatado que la Tierra
Un hallazgo adicional del estudio es que el grado de achatamiento del planeta es mucho mayor que el terrestre.Los datos actualizados indican que:
- El radio ecuatorial de Júpiter supera al polar por un 7%.
- En la Tierra, esa diferencia es de apenas 0,33%.
Es decir, Júpiter es casi 20 veces más plano que nuestro planeta.Esto se debe a:
- Su rotación extremadamente rápida.
- La estructura interna de gas y fluidos.
- Los vientos intensos que recorren la superficie y el interior.

Un avance clave para entender cómo se forman los planetas
El estudio también se conecta con trabajos recientes sobre ciclones polares y la profundidad de los vientos en el planeta. Junto con mediciones de microondas, estos modelos ayudan a comprender:
- Cómo se mueve la atmósfera en capas profundas.
- Cómo se vinculan los vientos con la estructura interior.
- Qué procesos podrían haber marcado la formación de los gigantes gaseosos.
Los investigadores recuerdan que Júpiter probablemente fue el primer planeta en formarse, por lo que entenderlo abre pistas sobre la historia del sistema solar.











