

Un descubrimiento científico sin precedentes en Groenlandia sorprendió a la comunidad internacional cuando especialistas de la NASA detectaron, bajo kilómetros de hielo del Ártico, una compleja red de túneles y edificaciones que durante décadas permaneció oculta al mundo, alimentando teorías sobre bases secretas y proyectos militares encubiertos.
El hallazgo, realizado gracias a tecnología de radar de última generación, reveló lo que muchos describen como una “ciudad enterrada bajo el hielo”, invisible a simple vista y conservada durante más de medio siglo. Pese a que el avance se dio durante una misión científica rutinaria, su impacto histórico, político y ambiental lo posiciona como uno de los más relevantes del siglo.
¿Qué encontraron bajo el hielo del Ártico?
Durante un vuelo de investigación sobre el norte de Groenlandia, un equipo de la NASA, que probaba un radar especial de penetración de hielo, detectó estructuras geométricas anómalas bajo el hielo.
Lo que inicialmente parecía una formación natural terminó siendo la primera imagen completa de Camp Century, una instalación construida por Estados Unidos en plena Guerra Fría.
Sin embargo, devolvió imágenes detalladas de túneles interconectados, edificios subterráneos y zonas habitadas, confirmando la existencia de una base enterrada desde 1967.

Oficialmente, Camp Century fue presentada como una base científica destinada al estudio del hielo ártico. En realidad, formaba parte del Proyecto Iceworm, un plan secreto del Pentágono que buscaba instalar hasta 600 misiles nucleares bajo el hielo de Groenlandia, fuera del alcance de la vigilancia soviética.
La base comenzó a construirse en 1959 con autorización del gobierno danés, que desconocía el verdadero objetivo militar del proyecto. Apenas ocho años después, los ingenieros concluyeron que el movimiento constante del hielo hacía inviable mantener misiles bajo tierra. Por eso, la instalación fue abandonada y lentamente sepultada por el clima extremo.
Durante su funcionamiento, alrededor de 200 personas vivían bajo el hielo, en una red de túneles de casi tres kilómetros que incluía dormitorios, laboratorios y un comedor. Todo el complejo funcionaba gracias a un reactor nuclear portátil, una proeza logística transportada más de 200 kilómetros a través del hielo.
¿Cómo fue la investigación que encontró la ciudad bajo el hielo?
El sistema utilizado, conocido como UAVSAR, fue diseñado para estudiar el lecho glaciar y prever el impacto del deshielo en el aumento del nivel del mar. Camp Century: de estación científica a proyecto nuclear secreto.
El verdadero propósito de Camp Century permaneció oculto incluso para muchos de los militares destinados allí. Recién en 1996, tras la desclasificación de documentos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, se conoció la magnitud del proyecto, lo que provocó una fuerte polémica en Dinamarca, país que se había declarado libre de armas nucleares desde los años 50.

El reciente descubrimiento no solo reabre el debate sobre el uso militar del Ártico, sino que también plantea interrogantes ambientales y geopolíticos en un contexto de deshielo acelerado en Groenlandia. Lo que comenzó como una misión científica terminó desenterrando uno de los secretos más profundos y simbólicos de la Guerra Fría, ahora visible gracias a la tecnología del siglo XXI.















