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El caos de basura y residuos reciclables en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires llevó a tomar una decisión: el Gobierno fortalecerá los controles sobre las 12 cooperativas que tienen a su cargo la recolección de materiales reciclables.

La medida llega después de que la administración de Jorge Macri detectara problemas en la prestación del servicio y recibiera reclamos de vecinos y comerciantes por residuos desparramados en las calles, bolsas acumuladas y materiales que terminaban alrededor de los contenedores.

Por ese motivo, ahora buscará controlar de manera más estricta cómo trabajan estas organizaciones, con seguimiento de los recorridos, nuevos estándares de calidad y mecanismos para medir los resultados.

Caos de basura en CABA: qué problemas detectó el Gobierno

El diagnóstico oficial encontró distintas fallas en el funcionamiento de las cooperativas encargadas de retirar los residuos reciclables.

Entre los principales inconvenientes aparecen incumplimientos de horarios, falta de trazabilidad de los recorridos y uso inadecuado de uniformes y herramientas de trabajo. A esto se suman situaciones que impactan directamente sobre las calles y veredas porteñas.

Según la Ciudad de Buenos Aires, se detectaron residuos dispersos alrededor de los contenedores y materiales que incluso podían bloquear el acceso a estos puntos de recolección.

El problema no solo genera una cuestión estética o de limpieza urbana. Para el Gobierno, también pone en riesgo el funcionamiento de una política ambiental que depende de que los materiales separados por los vecinos sean retirados correctamente.

Por eso, la nueva estrategia apunta a que exista un mayor control sobre todo el proceso de recolección.

La Ciudad de Buenos Aires implementará seguimiento en tiempo real y nuevos indicadores para controlar la recolección de residuos reciclables.

Más controles y seguimiento en tiempo real: qué cambiará para las cooperativas

El Gobierno porteño anunció un nuevo esquema de fiscalización basado en cuatro ejes. Uno de los principales será la trazabilidad y el monitoreo continuo de los recorridos.

La intención es poder realizar un seguimiento en tiempo real para verificar si las cooperativas cumplen con los horarios establecidos y si utilizan correctamente las herramientas destinadas a la prestación del servicio.

Además, se establecerán nuevos estándares de calidad con indicadores concretos para medir el desempeño de cada organización. También se buscará determinar con mayor precisión quién es responsable ante cada incumplimiento.

Otro de los objetivos será evitar que los residuos terminen desparramados en la vía pública. Para eso, se implementarán procedimientos específicos destinados a proteger el espacio público y mantener despejadas las zonas próximas a los contenedores.

El cuarto eje estará relacionado con la medición de resultados. El Ejecutivo pretende contar con indicadores transparentes que permitan determinar si las medidas funcionan y responder con mayor rapidez ante los reclamos de los vecinos.

El Gobierno dijo basta: qué pasará con el reciclado en la Ciudad

La administración porteña dejó en claro que el reciclado continuará siendo una política ambiental prioritaria, pero sostuvo que el servicio debe prestarse bajo condiciones estrictas de higiene, orden y responsabilidad.

En ese sentido, el Gobierno señaló que las situaciones de desorden en la vía pública “no van a ser toleradas” y que, cuando un sistema no alcanza los resultados esperados, corresponde intervenir y establecer reglas más claras.

Por ahora, no se informaron los plazos exactos para la implementación de todas las medidas ni cuáles serán las sanciones específicas en caso de incumplimientos.

El refuerzo de los controles se suma a las obras que la Ciudad viene realizando en materia de reciclaje. En 2025 se presentaron nuevas instalaciones en el Centro de Reciclaje de Villa Soldati para ampliar la capacidad de tratamiento de residuos orgánicos y plásticos.

Además, en 2024 se había incorporado una planta de residuos mixtos con capacidad para procesar alrededor de 700 toneladas diarias.