El ex miembro de la Secretaría General de la Conmebol, Eduardo Deluca, también está siendo investigado por la justicia norteamericana por sobornos y pesa sobre el un pedido captura internacional por el escándalo de corrupción que azota a la FIFA.

Deluca, de jugador de inferiores en Defensores de Belgrano se convirtió con los años en la mano derecha y hombre de confianza de Julio Grondona, sobre todo en los primeros años que alimentaron el extenso y personalista mandato del hombre de Sarandí hasta convertirlo en un todopoderoso del fútbol.

A los 71 años y a cuatro de haber dejado la influyente secretaría general de la Conmebol, donde fue colocado por Grondona como un virtual delegado, Deluca es involucrado por la Justicia norteamericana en los millonarios sobornos que corrieron por la Confederación continental.

Durante 23 años estuvo Deluca en la Conmebol, y hasta el 86 fue secretario general de la AFA, otro puesto clave para el cual Grondona lo convocó.

Grondona no necesitó la presidencia de la Conmebol para tener poder, lo hizo durante casi treinta años con sus dos hombres como delegado. Así como José Luis Meiszner tiene el honor de que el estadio de Quilmes lleve su nombre, Eduardo Deluca se llama el predio, más austero, que Defensores de Belgrano tiene en Los Cardales.

También ambos nombres están en el mismo listado del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.